Por un mundo gris iba caminando un chico, no era un nene, tampoco un adulto, simplemente un chico. A su paso iba dejando una senda de flores, de variedades infinitas de colores y aromas, iba por grises asfaltos y ruidosos caminos. Su nombre era Luciano, y mientras su sonrisa llenaba su mundo de alegrías, y las flores seguían replicándose a su paso, una noche oscura, casi sin luna, se cruzo con los cerdos.
Los cerdos eran unos animales extraños, azules y de malas costumbres. Se suponía que eran buenos y ayudaban a todos, incluso a aquellos dotados con la magia de llenar campos de colores y armonías hermosas. Pero los cerdos estaban mal aprendidos y resentidos, nadie nunca había entendido porque. Si se sabía que hacia años ya, los cerdos habían caído en la mala costumbre de odiar a aquellos que fueran diferentes a ellos, y rodeados de su inmundicia y porquería, los cerdos se llevaban a lugares secretos, oscuros y sucios a quienes llevaran la magia de la vida. Los encerraban y les hacían cosas malas, invocaban al cielo rayos eléctricos para que lastimaran por dentro a los encerrados, les pegaban, les tiraban con todo su armamento de porquería encima, les decían cosas horribles y los acusaban de haber hecho males que muchos de ellos siquiera habían imaginado alguna vez.
Los cerdos los arrastraban hasta los nidos de aves de rapiña, que los ayudaban a tapar toda esa miseria con el agua de un río muy ancho. Y cuando llego el día en que se dieron cuenta que todos sabían de sus malos actos, quisieron taparlos mandando crías que apenas podían caminar o volar solitas a un lugar frío y lejano, para luchar contra animales más grandes y mejor preparados. Obviamente, las crías perdieron, algunas sus vidas, otras quedaron heridas, pero todas se olvidaron en las islas frías su inocencia.
Entonces los cerdos comenzaron a correr, y a gritar a cuatro vientos que ellos eran buenos y querían el bien, que la naturaleza estaba en guerra y ellos habían obrado por el bien de todos, encargándose de aquellos diferentes, hostiles, no merecedores de juicios, derechos, nada de lo mínimo que debe tener todo ser vivo.
Llegaron palomas viejitas a poblar las plazas, con pañuelos atados en sus cabezas, pidiendo saber donde estaban aquellos que los cerdos habían secuestrado, a esos que habían desaparecido.
Los cerdos callaron, también los tigres, cuervos, águilas, y demás animales participes de semejante desastre, que antes vanagloriaban como su deber. Y cuando otros, distintos, y las viejas palomas, y algunos búhos intelectuales, y jóvenes crías, exigieron que los cerdos fueran enjuiciados y hablaran, llego un mono con nuevas ideas, de puntos finales y obediencias debidas.
Los dinosaurios, aquellos animales inmorales, traidores y asesinos, los que guiaron al resto de los animales malos, fueron los únicos pocos que algo de consecuencia sufrieron, por robarse crías y no por ser autores de tantas otras atrocidades, dinosaurios encerrados en sus nidos de lujo, el resto siguieron tranquilos.
Así es como los cerdos siguen mal acostumbrados a poder hacer lo que quieran, y si bien ya no actúan con tanto descaro como antes, siguen persiguiendo a aquellos diferentes, más débiles, a los que llevan la primavera adentro, o que no quieren seguir en la misma jungla.
Así es como los cerdos repiten la historia y se masticaron las flores que Luciano iba dejando por la calle, siguiendo esos colores y aromas, devorando todo a su paso, hasta que lo encontraron, y lo devoraron a el también, llevándolo a un lugar oscuro, como a los que llevaban a otros antes, y ahí mismo es donde están todos los que los cerdos no quieren devolver, y creen que pueden seguir sin hablar, y seguir escondiéndose en la sombra.
Pero hay algo que los cerdos no saben, y es que muchas crías, y viejos animales, y las palomas de los pañuelos blancos, y los hijos de los animales que están en el lugar oscuro, y algunas pajarracas con ruleros, algún que otro búho intelectual, algunos pocos cuervos pensantes, ciertos animales parlamentarios y tanto más, no van a dejar que los cerdos sigan haciendo de las suyas.
Y van a buscar a los que están en el lugar oscuro, y a Luciano, y van a buscar la verdad y la justicia, hasta que los lugares oscuros solo tengan luz y los cerdos que caminan por la sombra tratando de devorar las flores, aprendan, de una vez y para siempre, que pueden cortar las flores, pero no detendrán la primavera, ni tampoco a aquellos que la llevan siempre palpitante en el corazón, llenando el mundo gris, de colores hermosos y aromas deliciosos, buscando un mundo mejor.
Una serie de afortundados infortunios que traspasan los días y esta cabeza, volcados, una vez más, en un espacio etereo a mi imaginación, irresistible e inexistente, como es internet...
viernes, febrero 26, 2010
lunes, febrero 08, 2010
Culpa
Él, sentado, era silencio y puro dolor de ideas. Culpa.
El tema era claramente la culpa que sentía sobre aquello que ya no podía solucionar, porque se acordó tarde.
Respiraba hondo y el oxigeno sacaba música de sus pulmones agujereados. Con la mano derecha se presionaba la sien como si eso pudiera darle alguna idea nueva, o tal vez lo limpiara de las ya tan conocidas.
Culpa, dicen que lo que te mata es la culpa. Y él se quería matar. No literalmente, claro. Pero si tal vez si pudiera hacer un vértice temporal y encontrarse a si mismo se explicaría unas cuantas cosas, con la fuerza del propio puño cayéndole en la cara, guiada por la enseñanza de la culpa.
Que sentimiento tan feo.
La culpa quebraba su confianza y el alma se le retorcía del pensar que se había traicionado a si mismo, apretando el botón incorrecto y… culpa, lisa y llana culpa.
La culpa esta en la casa! Y lo había tomado de punto. Hasta los jazmines lloran de culpa sobre su escalera al cielo, plagando todo de ese olor a pis vencido.
Se ríe de a ratos pero la culpa le muerde los tobillos, más cuando el odio le besa la boca con la mascara traicionera del amor.
La culpa muerde fuerte y se trepa por sus piernas a mordiscones, y las lágrimas de sangre se colaban por sus ojos mientras equivocadas lágrimas saladas invadían sus arterias sin compasión, como actúa la culpa.
Y su cuerpo, tieso de llanto interno implora piedad ante algo que el diablo puso en el medio. El hombre es débil se repite, evadiendo la culpa, se equivoca, los hombres se equivocan, y aprenden de sus errores, se quemo con fuego y no pone la mano en él otra vez. Sino se quemaría lentamente, y cree que prefiere arder.
Arder en las madrugadas insomnes de palabras justas e injustas, de silencios y respiraciones agitadas, en la tarde una película le dio diez motivos sobre el odio que genera el error, y la culpa, sombra continua, le mastico los hombros, le susurro al oído sus miserias y lo dejo acostado en el medio de la habitación, con el colchón sudado, y la ropa cubierta de lágrimas.
8/II/10
El tema era claramente la culpa que sentía sobre aquello que ya no podía solucionar, porque se acordó tarde.
Respiraba hondo y el oxigeno sacaba música de sus pulmones agujereados. Con la mano derecha se presionaba la sien como si eso pudiera darle alguna idea nueva, o tal vez lo limpiara de las ya tan conocidas.
Culpa, dicen que lo que te mata es la culpa. Y él se quería matar. No literalmente, claro. Pero si tal vez si pudiera hacer un vértice temporal y encontrarse a si mismo se explicaría unas cuantas cosas, con la fuerza del propio puño cayéndole en la cara, guiada por la enseñanza de la culpa.
Que sentimiento tan feo.
La culpa quebraba su confianza y el alma se le retorcía del pensar que se había traicionado a si mismo, apretando el botón incorrecto y… culpa, lisa y llana culpa.
La culpa esta en la casa! Y lo había tomado de punto. Hasta los jazmines lloran de culpa sobre su escalera al cielo, plagando todo de ese olor a pis vencido.
Se ríe de a ratos pero la culpa le muerde los tobillos, más cuando el odio le besa la boca con la mascara traicionera del amor.
La culpa muerde fuerte y se trepa por sus piernas a mordiscones, y las lágrimas de sangre se colaban por sus ojos mientras equivocadas lágrimas saladas invadían sus arterias sin compasión, como actúa la culpa.
Y su cuerpo, tieso de llanto interno implora piedad ante algo que el diablo puso en el medio. El hombre es débil se repite, evadiendo la culpa, se equivoca, los hombres se equivocan, y aprenden de sus errores, se quemo con fuego y no pone la mano en él otra vez. Sino se quemaría lentamente, y cree que prefiere arder.
Arder en las madrugadas insomnes de palabras justas e injustas, de silencios y respiraciones agitadas, en la tarde una película le dio diez motivos sobre el odio que genera el error, y la culpa, sombra continua, le mastico los hombros, le susurro al oído sus miserias y lo dejo acostado en el medio de la habitación, con el colchón sudado, y la ropa cubierta de lágrimas.
8/II/10
Vamos a hablar de fútbol
Vamos a hablar de fútbol, que a tantos periodistas bananas les encanta. ¿Cuántas horas por día de deportes hay en TV, radio? ¿Cuántas son de fútbol? ¿Cuántas son dedicadas a los problemas REALES del fútbol?
¿A que llamo problemas reales? Bueno veamos ¿qué es más importante? ¿Que transferencia se hizo? ¿Qué suma obscena se paga por un jugador? ¿El puterío entre algunos jugadores y la "botinera" de turno? etc.
¿O las 243 personas muertas hasta ayer por la violencia que rodea al fútbol? ¿Y los heridos? ¿Y los que van a la cancha y los agreden, pasando un muy mal momento?
Y claro, digo hasta ayer 243 personas, porque hoy ya son 244, porque otra vez es lo mismo. Otra vez alguno o algunos infelices no saben lo que es el fútbol.
¿Saben que es fútbol?
Fútbol es ir a la cancha dos horas antes para encontrarte con tus amigos para hacer la previa, reírse, y disfrutar de ese momento único.
Fútbol es la emoción imparable que se tiene cuando se ve a los jugadores del equipo de uno saliendo a la cancha con esos colores tan hermosos que nos identifican en el pecho.
Fútbol es el gol, el grito de gol, el abrazo imparable de gol.
Fútbol es ir con tu viejo, que te enseño esa magia única, esa cosa inexplicable que le vas a deber toda la vida, y que vas a transmitir a tus hijos para que puedan tener la misma suerte de compartir esa pasión.
Fútbol es el llanto de salir campeones.
Fútbol son los abuelos que fueron toda la vida y que se levantan del sillón para una vez más compartir esa fiesta de colores, voces unidas, y magia.
Fútbol es el pibe que se viste la casaca de su club para salir al potrero y sueña que esta saliendo a la cancha con toda la hinchada ovacionándolo.
Fútbol es levantarse a la madrugada, con los ojos lagañosos y el corazón desbocado para ver ESE partido, que se juega afuera y que la plata y otras cosas no nos permiten ir.
Fútbol es ese amigo que se va caminando toda la semana a la escuela, al laburo, para juntar las moneditas para pagar la entrada.
Fútbol son los amigos.
Fútbol son los bebes con la casaca.
Fútbol son las gambetas, las chilenas, los taquitos.
Fútbol son los jugadores que terminan el partido y dejan la rivalidad atrás para darse la mano y hasta intercambiar camisetas.
Fútbol es la familia llenando la popular y alentando todos juntos.
Fútbol son los amigos que te da el club de tus amores.
Fútbol es ir caminando por la calle con la casaca y que venga alguien caminando y te salude, y te quedes hablando como si te conocieras de toda la vida, porque compartís algo, tu club.
Fútbol son las cargadas, las bardeadas.
Fútbol es encontrarse con un conocido y hostigarlo porque ganaste por goleada.
Fútbol es comerse los descansos.
Fútbol es la vieja esperándote levantada un domingo a las doce de la noche con la comida calentita en la mesa porque vos fuiste a la cancha.
Fútbol es el pibe que debuta con la casaca y hace un gol.
Fútbol es el triunfo y el partido perdido.
Fútbol es el desubicado de la familia que es de otro club.
Fútbol es el pibe que desde la infancia se levanta temprano y va a entrenar, y dedica su vida a eso, para llegar a primera.
Fútbol es ver jugar a Maradona cuando todavía estaba bien.
Fútbol es ese amigo que de tanto romperle las bolas hablando de tus colores se une a ellos.
Fútbol es la sensación de levantarse sabiendo que vas a ir a la cancha.
Fútbol son goles, penales, offside.
Fútbol es el habilidoso, el que pone huevos y el pata dura.
Fútbol es pasión, es amor a la camiseta, orgullo.
FUTBOL NO ES VIOLENCIA.
Fútbol no es el negocio asqueroso que hacen los medios, la AFA, dirigentes, oportunistas y demás.
Fútbol no es el que tira piedras, ni el que las devuelve.
Fútbol no es, bajo ningún aspecto, agarrar un arma y disparar a un micro lleno de gente.
Fútbol no es pegarle a un pibe que esta yendo a la cancha porque es de otro club.
Fútbol no es la parafernalia mediática que nos quiere vender cualquier cosa pero se olvida de hablar de los muertos que fueron quedando en el camino.
Fútbol no son los barras violentos.
Fútbol no es muerte.
Entiendan, el fútbol es vida.
Es pasión.
Es sentimiento.
Es amor.
Es fiesta.
Y si vamos a defender la camiseta, defendamos todos la misma (y va a sonar cursi) pero ¡que esa casaca sea la de la vida! la de la fiesta que se puede compartir cada domingo en una popular con amigos, con la familia, con desconocidos que sienten lo mismo, porque aun aquellos que están del otro lado, que quieren que uno pierda, y se mofan de eso, esos otros, no son otros, somos nosotros, somos los hinchas de fútbol, personas. Eso es fútbol. Es energía.
Dejémonos de joder con justificar cosas, dejemos de olvidarnos de lo que pasa.
Que todos podamos ir a la cancha sin miedo, y sin la posibilidad de que un día no sean los padres de Walter Cáceres, ni sus amigos, ni los hinchas de Newells, ni ningún otro padre, ni ningún otro amigo, ni ningún otro club tenga que llorar a un hincha. Que ningún chico de catorce años falte a la noche después del partido en su casa por culpa de una manga de hijos de remil puta.
BASTA.
Si no lo decimos todos nosotros, los que nos tienen que cuidar no lo van a decir, están demasiado ocupados tranzando con nuestras vidas.
Fútbol era Walter.
Fútbol era Emmanuel.
Fútbol son todos ellos, los que voy a poner ahora, y sepan que ellos están en cada estadio, en cada pelota parada, en cada atajada, en cada silbatazo inicial. Porque ellos son más fútbol que toda la mierda que hizo que estén muertos por una causa tan estupida, como tener una camiseta diferente, o que haya internas entre barras.
BASTA DE VIOLENCIA, Y UN POCO DE JUSTICIA NO VENDRÍA MAL!
1- Demby, Pedro H. (26) * 02/11/1924
2- Munitoli, Oscar (9) * 14/05/1939 *
3- López, Luis (41), 14/05/1939 *
4- Gerione, Alberto (17), 03/07/1944 *
5-Díaz, José Ramón, (34) * 02/07/1944
6-Enrique, Francisco (15), 02/07/1944 *
7- De Luca, Rafael (23), 02/07/1944 *
8-Latrechi, Carlos (17), 02/07/1944 *
9-Martínez, Alberto (17), 03/07/1944
10-Pintado, Vicente (14), 02/07/1944
11-Prado, José Alfredo (26), 02/07/1944 *
12-Ratti, Alberto (22), 02/07/1944 *
13-Tuozzo, Pascual (),13/11/1955
14-Linker, Alberto (19), 19/10/1958
15-Andín Muñoz, Sixto (23), 28/05/1959
16-Sardi, Esteban (67), 28/05/1959
17-Ferreyra, Mario (22), 08/04/1962
18-Héctor Souto (15) 09/04/67
20 a 91- 1968 Boca / River: PUERTA 12:
Acosta, Omar Adolfo (18);
Aguirre, Juan Domingo (17);
Alanís, Jorge Roque (21);
Albarracín, Pedro (17);
Alderete, Roberto César (18);
Arce, Eduardo (13);
Bonfanti, Héctor Horacio (20);
Brancato, Gustavo Aurelio (17);
Burgo, Hugo Marco (17);
Bustamante, Héctor Segundo (17);
Cadera, Carlos (20);
Caruso, Néstor Daniel (15);
Cuader, Fernando (18);
De Luca, Luis Alberto (20);
Durán, Rubén Oscar (17);
Espinoza, Jos‚ A. (19);
Fernández, Paulino (27);
Fernando, Juan Horacio (31)
Ferni, Julio (15);
Ferraril, Julio César (17);
Gaete, Irineo (35);
Galindo, Néstor (nunca se suministró la edad);
Gallo, Julio César (14);
García, Luis Alberto (15);
Gianolli, Herminio Francisco (32);
Goiello, Juan Ricardo (17);
Gómez, Carlos Alberto (24);
Gómez, José Martín (nunca se suministró la edad);
Greco, Benedicto (15);
Gugini, Carlos Alberto (15);
Iderman, Jorge Hugo Chana (20);
Jara, Juan Carlos (14);
Landrini, Antonio (18);
Ledesma, Ramón Sorpicia (17);
Leguizamón, Juan (24);
Lezcano, Ramón Esteban (16);
Luna, Agustín Cándido (nunca se suministró la edad);
Mansilla, Jorge Ernesto Rubén (21);
Martini, Alberto Osvaldo (18);
Mercurio, Eduardo Oscar (nunca se suministró la edad);
Messitti, Roque (26);
Mojica, Angel Daniel (nunca se suministró la edad);
Montalva, Jorge Alberto (20);
Morando, Luis Alberto (23);
Moreira, José Ismael (22);
Morel, Pedro Ricardo (16);
Muñiz, Ricardo Oscar (15);
Ochoa, Rubén (17);
Paillini, Rodolfo Antonio (nunca se suministró la edad);
Pereyra, Domingo (20);
Quintana, Alfredo Aldo (31);
Quintero, José Ramón (nunca se suministró la edad);
Quirós, Delfino o Rufino (26);
Raggi, Omar Miguel (20);
Ranello, Héctor Omar (23);
Ruiz, Raúl Oscar (15);
Santoro, Mario Héctor (23);
Silva, Rubén Eduardo (15);
Simón, Jorge A. (17);
Sittner, Juan Aurelio (18);
Soria, Rubén (20);
Sosa, Elio Baldemar (24);
Suárez, Luis Crescendo (nunca se suministró la edad);
Sueldo, Delfo Jes£s (26);
Tamburello, Antonio Omar (25);
Toledo, Nicasio Antonio (24);
Toledo, Francisco (19);
Treppini, Juan Francisco (27);
Troppini, Antonio (29);
Von Bernard, Guido Rodolfo (20);
y Zugaro, Leopoldo Fernando (35),S.E.uO.
092. Basso, Agustín (43), 05/02/1972 * Santa Elena-Arias * Patadas en la cabeza propinadas por varios jugadores al juez del partido, hasta matarlo, descontentos con un fallo en un partido de un torneo cuadrangular nocturno, con 30 mil dólares de entonces como premio al ganador * Condena a los tres sindicados como principales responsables.
093. Hernández, Héctor I. (23), 16/02/1972
094. Pérez, Hugo (27), 24/08/1974
095. Castro, Julio (34), 03/12/1975 *
096. Noya, Gregorio (38) 17/05/1976 *
097. Sitas, Jacobo (55), 17/10/1976 *
098. Díaz, Manuel (32), 12/12/1976 *
099. Páez, Norberto (24), 12/12/1976
100. Cardozo, Jorge (13), 20/08/1978
101. Joffé, Ricardo (29), 26/08/1979
102. Pérez, José L. (25), 16/10/1982 *
103. Martínez, Raúl Servín (18), 05/01/1983 *
104. Calixto, Raúl (17), 05/01/1983
105. Frías, Miguel (23), 10/06/1983 *
106. Basile, Roberto A. (26), 03/08/1983 *
107. Taranto, Anibal (21). 10/10/1983 *
108. Mulet, Bernardo C. (28), 20/02/1984 *
109. Pérez, Francisco A. (23), 07/04/1984 *
110. Ciminello, V¡ctor (33), 06/05/1984 *
111. Caram, Manuel (01), 06/05/1984 *
112. Geuna, Ricardo D. (22), 12/05/1984
113. Juárez, Pedro (19), 31/03/1985
114. Scaserra, Adrián (14), 07/04/1985
115. Souto, Daniel (20) 03/12/1985 *
116. Fernández, Enrique (35) 26/12/1985
117. Pena, Daniel (22) * 30/06/1986 *
118. Acevedo, Miguel A. (21) * 30/06/1986
119. Civilar, Carlos A. (26) * 08/07/1986 *
120. Burgos, Marcelo (23) 10/04/1988 *
121. Yedro, Ernesto M. (18)
122. Záccara, José Luis (26) * 22/04/1989 *
123. Ventura, Germán Sila (18) 30/06/1989
124. Rolando, Celia (23) * 10/09/89 *
125. Córdoba, Ernesto (30) * 10/09/89 *
126. Gulowaty, Marcelo (17) * 06/02/1990
127. N.N. * 17/03/1990 * Defensa y Justicia-Quilmes en cancha de Independiente * Infarto en medio de una rosca * Total silencio oficial.
128. Montes, Héctor M. (16) 29/04/1990
129. Millán, Carlos O. (19) 02/05/1990
130.Lezcano, Blas (26) 20/05/90 *
131. Alba, Luis (54) * 03/07/1990 *
132. N.N. (15) * 03/07/1990 *
133. Guerrero, Adriana (15) * 02/09/1990 *
134. Urquiza, Marcelino (26) * 17/11/1990
135. Cabrera, Saturnino (37) * 14/12/1990
136. Gutiérrez, Fidel Ernesto (15) * 03/02/1991
137. Machicado, Miguel A. (12) * 16/06/1991 *
138. Gaude, Margarita E. (66) * 15/09/1991 *
139. Rodríguez, Xavier (40) * 05/02/1992
140. Giménez, Omar (18) * 28/03/1992
141. Luna, Juan G. (18) * 19/04/1992 *
142. Lo Priore, Fabián (26) * 17/05/1992 *
143. Sequeira, Raúl O. (49) * 24/05/1992 *
144. Pistán, Miguel (20) * 28/06/1992 *
145. González, Christian M. (19) * 26/07/1992
146. Laurino, Omar A. (38) 07/10/1992 *
147. Clérici, Héctor L. (33) * 25/10/1992 *
148. Prega, Raúl C. (34) * 27/10/1992 *
149. Vázquez, Vicente (22) * 22/11/1992 *
150. Vivas, Jorge (31) * 29/11/1992
151. Maldonado, Rodrigo (01) 20/12/1992
152. Arraya, Norberto (52) * 28/01/93 *
153. Angulo, Juan Ramón (35) * 17/04/93 *
154. Villarroel, Hernán Roque (17) * 17/04/93 *
155. Fernández, Sergio (15) * 08/06/1993 *
156. Bravo, Aníbal Antonio (26) * 13/08/1993 *
157. Quinteros, Ramón Adolfo (28) * 29/08/1993 *
158. Galeano, Daniel (20) 16/10/93
159. Martínez, Hugo (50) * 16/10/1993 *
160. Casal, Alejandro (15) * 13/11/1993
161. Cantisano, Soledad Sonia (10) * 05/12/1993 *
162. Barrionuevo, Miguel Angel (¨?) * 13/04/94 *
163. Delgado, Angel (25) * 30/04/1994
164. Vallejos, Walter (19) * 30/04/1994
165. Raquel, Ada (26) * 01/05/1994 *
166. Faustino, Héctor Osvaldo (43) * 14/05/1994 *
Víctima Nº 167. Torres, Ignacio (65) * 20/07/1994 * En su negocio, muy cercano a la cancha de Deportivo Español, un desconocido lo roció con aguarrás y lo prendió fuego. Estuvo cinco días en una penosa agonía.
168. Gondek, Sergio Daniel (16) * 18/09/1994
169. Bértolo, Osvaldo (39) * 09/11/1994
170. Oviedo, Jorge (16) * 04/12/1994 *
171. Blázquez, Néstor (24) * 08/12/1994
172. Benini, Sergio (¿?) * 10/05/95 *
173. García, Daniel * 11/07/95
174. Barbaresi, Germán (18) * 25/11/95 *
175. Orelli, Martín (19) * 17/12/1995 (estuvo en coma hasta que falleció, casi dos años después - 30/04/1997) *
176. Ramirez, José Luis (23) * 13/04/96
177. Farías, Elías (45) * 03/08/96
178. Villalba, Carlos Roberto (22) * 30/11/1996 *
179. Rousoulis, Christian (25) * 22/12/1996
180. Filipello, Sergio (24) 17/05/97
181. Rodríguez, Waldo (20) 01/06/97
182. Maldonado, Marcos (18) *27/10/ 1997*
183. En Rosario, un joven simpatizante de Boca Juniors fue asesinado por hinchas de River horas después del partido, cuando quiso cobrar una apuesta que había jugado. El homicidio ocurrió a las 23.30 del sábado en un asentamiento de emergencia ubicado en La Paz al 5400, en la zona sudoeste de Rosario.
184. Marcelo Adrián García (24)
185. Blanco, Marcelo (18) -
186. Rodríguez, Hugo Orlando (25) –
187. Fernández, Ulises *19/12/1997*
188. Pica, Pedro (50) - 09/05/1998 -
189. Mata Díaz, Diego (21) 30/01/1999 -
190. Méndez, Romina (11) - 09/05/99 -
191. Santillán, Antonio Ramón (21) - 06/06/1999
192. Cedrón, Miguel (46) -31/01/2000
193. Espinoza, Juan (43) -19/03/2000
194. Aranguez, Ariel Sergio (33) -23/05/2000-
195. Vera, Alfredo (20) -11/07/2000
196. Miranda, Roque (24)- 05/09/2000
197. Rodríguez, Sergio (19)- 06/12/2000
198. Guaraz, Mariano (17) -06/12/2000 –
199. Cuenca, Norma Esther (35) -26/01/2001-
200. Echavarría, Alberto Urbano (41) – 07/02/2001
201. Caro, Luis (14) -16/09/2001
202. Incarbone, Fernando (20) -28/10/2001-
203. Fernando Palermo (45) Enero 2002-
204. Lucas Fernández (22) Febrero 2002 –
205. Rivero, Gustavo (22) -18/2/2002:
206. Sebastián Garibaldi (14) 21/2/ 2002-
207. Nelson Galarza (10) Mayo 2002-
208.Sergio Ronchetti (23) -19/5/2002
209.Linares, Carlos (19)-16/6/02 -
210. Franco, Miguel Ángel (42) – 2/12/2002
211. Puchetta, Claudio (29) -20/4/03:
212. Ponce, Claudio -20/4/03:
213. Sonnante, Hugo Alberto (56)- 2/09/2004-
214. Karina Belisle (14) 5/11/04
215. Santillán, Gonzalo (17) -13/2/05
217. Fernando Blanco (17) – 3/7/2005-
220. Jonathan Kaprof (17) -20/11/2005 –
221. Cuestas, Matías (18) -17/03/2006
222. Melián, Ezequiel (17) -03/04/2006-
224. Meneghello, Martín (26) 11/11/2006-
225. Núñez, Marcelo Alejandro (34) 3/12/06-
226. Cejas, Marcelo (41) 25-06-2007
227. Martín Gonzalo Acro (29) 9-8-2007 -
228. Damián Muñoz (38) 11-11-2007.
229. Daniel Margarone (30) 11-11-2007 -
230. Sabrina Beltrán (17) 14-3-2008 -
231. Emanuel Alvarez (21) 15-3-2008
232. Adrián Roberto Brito (14) 12-10-2008 Tucumán.
233.Daniel López (20) 22-11-2008. Santa Fe.
234. Rodrigo Silvera (27) 23-11-2008.
235. Miguel Ángel Romero (32) 11-12-2008.
236. Cristian Ponce (30) 24-1-2009
237.Walter Rodolfo Ramírez (39) 31-1-2009.
238. Daniel Guzmán (32) 26-2-2009
239. Darío Iramaín (30) 24-4-2009
240. Fernando Labriola (36)
241. Fernando De Respinis (32) 25-6-2009
242. Orlando Sosa (30) 25-6-2009
243. Pablo Gómez (29) 20-10-09
244. Walter Cáceres (14) 04-02-10
¿A que llamo problemas reales? Bueno veamos ¿qué es más importante? ¿Que transferencia se hizo? ¿Qué suma obscena se paga por un jugador? ¿El puterío entre algunos jugadores y la "botinera" de turno? etc.
¿O las 243 personas muertas hasta ayer por la violencia que rodea al fútbol? ¿Y los heridos? ¿Y los que van a la cancha y los agreden, pasando un muy mal momento?
Y claro, digo hasta ayer 243 personas, porque hoy ya son 244, porque otra vez es lo mismo. Otra vez alguno o algunos infelices no saben lo que es el fútbol.
¿Saben que es fútbol?
Fútbol es ir a la cancha dos horas antes para encontrarte con tus amigos para hacer la previa, reírse, y disfrutar de ese momento único.
Fútbol es la emoción imparable que se tiene cuando se ve a los jugadores del equipo de uno saliendo a la cancha con esos colores tan hermosos que nos identifican en el pecho.
Fútbol es el gol, el grito de gol, el abrazo imparable de gol.
Fútbol es ir con tu viejo, que te enseño esa magia única, esa cosa inexplicable que le vas a deber toda la vida, y que vas a transmitir a tus hijos para que puedan tener la misma suerte de compartir esa pasión.
Fútbol es el llanto de salir campeones.
Fútbol son los abuelos que fueron toda la vida y que se levantan del sillón para una vez más compartir esa fiesta de colores, voces unidas, y magia.
Fútbol es el pibe que se viste la casaca de su club para salir al potrero y sueña que esta saliendo a la cancha con toda la hinchada ovacionándolo.
Fútbol es levantarse a la madrugada, con los ojos lagañosos y el corazón desbocado para ver ESE partido, que se juega afuera y que la plata y otras cosas no nos permiten ir.
Fútbol es ese amigo que se va caminando toda la semana a la escuela, al laburo, para juntar las moneditas para pagar la entrada.
Fútbol son los amigos.
Fútbol son los bebes con la casaca.
Fútbol son las gambetas, las chilenas, los taquitos.
Fútbol son los jugadores que terminan el partido y dejan la rivalidad atrás para darse la mano y hasta intercambiar camisetas.
Fútbol es la familia llenando la popular y alentando todos juntos.
Fútbol son los amigos que te da el club de tus amores.
Fútbol es ir caminando por la calle con la casaca y que venga alguien caminando y te salude, y te quedes hablando como si te conocieras de toda la vida, porque compartís algo, tu club.
Fútbol son las cargadas, las bardeadas.
Fútbol es encontrarse con un conocido y hostigarlo porque ganaste por goleada.
Fútbol es comerse los descansos.
Fútbol es la vieja esperándote levantada un domingo a las doce de la noche con la comida calentita en la mesa porque vos fuiste a la cancha.
Fútbol es el pibe que debuta con la casaca y hace un gol.
Fútbol es el triunfo y el partido perdido.
Fútbol es el desubicado de la familia que es de otro club.
Fútbol es el pibe que desde la infancia se levanta temprano y va a entrenar, y dedica su vida a eso, para llegar a primera.
Fútbol es ver jugar a Maradona cuando todavía estaba bien.
Fútbol es ese amigo que de tanto romperle las bolas hablando de tus colores se une a ellos.
Fútbol es la sensación de levantarse sabiendo que vas a ir a la cancha.
Fútbol son goles, penales, offside.
Fútbol es el habilidoso, el que pone huevos y el pata dura.
Fútbol es pasión, es amor a la camiseta, orgullo.
FUTBOL NO ES VIOLENCIA.
Fútbol no es el negocio asqueroso que hacen los medios, la AFA, dirigentes, oportunistas y demás.
Fútbol no es el que tira piedras, ni el que las devuelve.
Fútbol no es, bajo ningún aspecto, agarrar un arma y disparar a un micro lleno de gente.
Fútbol no es pegarle a un pibe que esta yendo a la cancha porque es de otro club.
Fútbol no es la parafernalia mediática que nos quiere vender cualquier cosa pero se olvida de hablar de los muertos que fueron quedando en el camino.
Fútbol no son los barras violentos.
Fútbol no es muerte.
Entiendan, el fútbol es vida.
Es pasión.
Es sentimiento.
Es amor.
Es fiesta.
Y si vamos a defender la camiseta, defendamos todos la misma (y va a sonar cursi) pero ¡que esa casaca sea la de la vida! la de la fiesta que se puede compartir cada domingo en una popular con amigos, con la familia, con desconocidos que sienten lo mismo, porque aun aquellos que están del otro lado, que quieren que uno pierda, y se mofan de eso, esos otros, no son otros, somos nosotros, somos los hinchas de fútbol, personas. Eso es fútbol. Es energía.
Dejémonos de joder con justificar cosas, dejemos de olvidarnos de lo que pasa.
Que todos podamos ir a la cancha sin miedo, y sin la posibilidad de que un día no sean los padres de Walter Cáceres, ni sus amigos, ni los hinchas de Newells, ni ningún otro padre, ni ningún otro amigo, ni ningún otro club tenga que llorar a un hincha. Que ningún chico de catorce años falte a la noche después del partido en su casa por culpa de una manga de hijos de remil puta.
BASTA.
Si no lo decimos todos nosotros, los que nos tienen que cuidar no lo van a decir, están demasiado ocupados tranzando con nuestras vidas.
Fútbol era Walter.
Fútbol era Emmanuel.
Fútbol son todos ellos, los que voy a poner ahora, y sepan que ellos están en cada estadio, en cada pelota parada, en cada atajada, en cada silbatazo inicial. Porque ellos son más fútbol que toda la mierda que hizo que estén muertos por una causa tan estupida, como tener una camiseta diferente, o que haya internas entre barras.
BASTA DE VIOLENCIA, Y UN POCO DE JUSTICIA NO VENDRÍA MAL!
1- Demby, Pedro H. (26) * 02/11/1924
2- Munitoli, Oscar (9) * 14/05/1939 *
3- López, Luis (41), 14/05/1939 *
4- Gerione, Alberto (17), 03/07/1944 *
5-Díaz, José Ramón, (34) * 02/07/1944
6-Enrique, Francisco (15), 02/07/1944 *
7- De Luca, Rafael (23), 02/07/1944 *
8-Latrechi, Carlos (17), 02/07/1944 *
9-Martínez, Alberto (17), 03/07/1944
10-Pintado, Vicente (14), 02/07/1944
11-Prado, José Alfredo (26), 02/07/1944 *
12-Ratti, Alberto (22), 02/07/1944 *
13-Tuozzo, Pascual (),13/11/1955
14-Linker, Alberto (19), 19/10/1958
15-Andín Muñoz, Sixto (23), 28/05/1959
16-Sardi, Esteban (67), 28/05/1959
17-Ferreyra, Mario (22), 08/04/1962
18-Héctor Souto (15) 09/04/67
20 a 91- 1968 Boca / River: PUERTA 12:
Acosta, Omar Adolfo (18);
Aguirre, Juan Domingo (17);
Alanís, Jorge Roque (21);
Albarracín, Pedro (17);
Alderete, Roberto César (18);
Arce, Eduardo (13);
Bonfanti, Héctor Horacio (20);
Brancato, Gustavo Aurelio (17);
Burgo, Hugo Marco (17);
Bustamante, Héctor Segundo (17);
Cadera, Carlos (20);
Caruso, Néstor Daniel (15);
Cuader, Fernando (18);
De Luca, Luis Alberto (20);
Durán, Rubén Oscar (17);
Espinoza, Jos‚ A. (19);
Fernández, Paulino (27);
Fernando, Juan Horacio (31)
Ferni, Julio (15);
Ferraril, Julio César (17);
Gaete, Irineo (35);
Galindo, Néstor (nunca se suministró la edad);
Gallo, Julio César (14);
García, Luis Alberto (15);
Gianolli, Herminio Francisco (32);
Goiello, Juan Ricardo (17);
Gómez, Carlos Alberto (24);
Gómez, José Martín (nunca se suministró la edad);
Greco, Benedicto (15);
Gugini, Carlos Alberto (15);
Iderman, Jorge Hugo Chana (20);
Jara, Juan Carlos (14);
Landrini, Antonio (18);
Ledesma, Ramón Sorpicia (17);
Leguizamón, Juan (24);
Lezcano, Ramón Esteban (16);
Luna, Agustín Cándido (nunca se suministró la edad);
Mansilla, Jorge Ernesto Rubén (21);
Martini, Alberto Osvaldo (18);
Mercurio, Eduardo Oscar (nunca se suministró la edad);
Messitti, Roque (26);
Mojica, Angel Daniel (nunca se suministró la edad);
Montalva, Jorge Alberto (20);
Morando, Luis Alberto (23);
Moreira, José Ismael (22);
Morel, Pedro Ricardo (16);
Muñiz, Ricardo Oscar (15);
Ochoa, Rubén (17);
Paillini, Rodolfo Antonio (nunca se suministró la edad);
Pereyra, Domingo (20);
Quintana, Alfredo Aldo (31);
Quintero, José Ramón (nunca se suministró la edad);
Quirós, Delfino o Rufino (26);
Raggi, Omar Miguel (20);
Ranello, Héctor Omar (23);
Ruiz, Raúl Oscar (15);
Santoro, Mario Héctor (23);
Silva, Rubén Eduardo (15);
Simón, Jorge A. (17);
Sittner, Juan Aurelio (18);
Soria, Rubén (20);
Sosa, Elio Baldemar (24);
Suárez, Luis Crescendo (nunca se suministró la edad);
Sueldo, Delfo Jes£s (26);
Tamburello, Antonio Omar (25);
Toledo, Nicasio Antonio (24);
Toledo, Francisco (19);
Treppini, Juan Francisco (27);
Troppini, Antonio (29);
Von Bernard, Guido Rodolfo (20);
y Zugaro, Leopoldo Fernando (35),S.E.uO.
092. Basso, Agustín (43), 05/02/1972 * Santa Elena-Arias * Patadas en la cabeza propinadas por varios jugadores al juez del partido, hasta matarlo, descontentos con un fallo en un partido de un torneo cuadrangular nocturno, con 30 mil dólares de entonces como premio al ganador * Condena a los tres sindicados como principales responsables.
093. Hernández, Héctor I. (23), 16/02/1972
094. Pérez, Hugo (27), 24/08/1974
095. Castro, Julio (34), 03/12/1975 *
096. Noya, Gregorio (38) 17/05/1976 *
097. Sitas, Jacobo (55), 17/10/1976 *
098. Díaz, Manuel (32), 12/12/1976 *
099. Páez, Norberto (24), 12/12/1976
100. Cardozo, Jorge (13), 20/08/1978
101. Joffé, Ricardo (29), 26/08/1979
102. Pérez, José L. (25), 16/10/1982 *
103. Martínez, Raúl Servín (18), 05/01/1983 *
104. Calixto, Raúl (17), 05/01/1983
105. Frías, Miguel (23), 10/06/1983 *
106. Basile, Roberto A. (26), 03/08/1983 *
107. Taranto, Anibal (21). 10/10/1983 *
108. Mulet, Bernardo C. (28), 20/02/1984 *
109. Pérez, Francisco A. (23), 07/04/1984 *
110. Ciminello, V¡ctor (33), 06/05/1984 *
111. Caram, Manuel (01), 06/05/1984 *
112. Geuna, Ricardo D. (22), 12/05/1984
113. Juárez, Pedro (19), 31/03/1985
114. Scaserra, Adrián (14), 07/04/1985
115. Souto, Daniel (20) 03/12/1985 *
116. Fernández, Enrique (35) 26/12/1985
117. Pena, Daniel (22) * 30/06/1986 *
118. Acevedo, Miguel A. (21) * 30/06/1986
119. Civilar, Carlos A. (26) * 08/07/1986 *
120. Burgos, Marcelo (23) 10/04/1988 *
121. Yedro, Ernesto M. (18)
122. Záccara, José Luis (26) * 22/04/1989 *
123. Ventura, Germán Sila (18) 30/06/1989
124. Rolando, Celia (23) * 10/09/89 *
125. Córdoba, Ernesto (30) * 10/09/89 *
126. Gulowaty, Marcelo (17) * 06/02/1990
127. N.N. * 17/03/1990 * Defensa y Justicia-Quilmes en cancha de Independiente * Infarto en medio de una rosca * Total silencio oficial.
128. Montes, Héctor M. (16) 29/04/1990
129. Millán, Carlos O. (19) 02/05/1990
130.Lezcano, Blas (26) 20/05/90 *
131. Alba, Luis (54) * 03/07/1990 *
132. N.N. (15) * 03/07/1990 *
133. Guerrero, Adriana (15) * 02/09/1990 *
134. Urquiza, Marcelino (26) * 17/11/1990
135. Cabrera, Saturnino (37) * 14/12/1990
136. Gutiérrez, Fidel Ernesto (15) * 03/02/1991
137. Machicado, Miguel A. (12) * 16/06/1991 *
138. Gaude, Margarita E. (66) * 15/09/1991 *
139. Rodríguez, Xavier (40) * 05/02/1992
140. Giménez, Omar (18) * 28/03/1992
141. Luna, Juan G. (18) * 19/04/1992 *
142. Lo Priore, Fabián (26) * 17/05/1992 *
143. Sequeira, Raúl O. (49) * 24/05/1992 *
144. Pistán, Miguel (20) * 28/06/1992 *
145. González, Christian M. (19) * 26/07/1992
146. Laurino, Omar A. (38) 07/10/1992 *
147. Clérici, Héctor L. (33) * 25/10/1992 *
148. Prega, Raúl C. (34) * 27/10/1992 *
149. Vázquez, Vicente (22) * 22/11/1992 *
150. Vivas, Jorge (31) * 29/11/1992
151. Maldonado, Rodrigo (01) 20/12/1992
152. Arraya, Norberto (52) * 28/01/93 *
153. Angulo, Juan Ramón (35) * 17/04/93 *
154. Villarroel, Hernán Roque (17) * 17/04/93 *
155. Fernández, Sergio (15) * 08/06/1993 *
156. Bravo, Aníbal Antonio (26) * 13/08/1993 *
157. Quinteros, Ramón Adolfo (28) * 29/08/1993 *
158. Galeano, Daniel (20) 16/10/93
159. Martínez, Hugo (50) * 16/10/1993 *
160. Casal, Alejandro (15) * 13/11/1993
161. Cantisano, Soledad Sonia (10) * 05/12/1993 *
162. Barrionuevo, Miguel Angel (¨?) * 13/04/94 *
163. Delgado, Angel (25) * 30/04/1994
164. Vallejos, Walter (19) * 30/04/1994
165. Raquel, Ada (26) * 01/05/1994 *
166. Faustino, Héctor Osvaldo (43) * 14/05/1994 *
Víctima Nº 167. Torres, Ignacio (65) * 20/07/1994 * En su negocio, muy cercano a la cancha de Deportivo Español, un desconocido lo roció con aguarrás y lo prendió fuego. Estuvo cinco días en una penosa agonía.
168. Gondek, Sergio Daniel (16) * 18/09/1994
169. Bértolo, Osvaldo (39) * 09/11/1994
170. Oviedo, Jorge (16) * 04/12/1994 *
171. Blázquez, Néstor (24) * 08/12/1994
172. Benini, Sergio (¿?) * 10/05/95 *
173. García, Daniel * 11/07/95
174. Barbaresi, Germán (18) * 25/11/95 *
175. Orelli, Martín (19) * 17/12/1995 (estuvo en coma hasta que falleció, casi dos años después - 30/04/1997) *
176. Ramirez, José Luis (23) * 13/04/96
177. Farías, Elías (45) * 03/08/96
178. Villalba, Carlos Roberto (22) * 30/11/1996 *
179. Rousoulis, Christian (25) * 22/12/1996
180. Filipello, Sergio (24) 17/05/97
181. Rodríguez, Waldo (20) 01/06/97
182. Maldonado, Marcos (18) *27/10/ 1997*
183. En Rosario, un joven simpatizante de Boca Juniors fue asesinado por hinchas de River horas después del partido, cuando quiso cobrar una apuesta que había jugado. El homicidio ocurrió a las 23.30 del sábado en un asentamiento de emergencia ubicado en La Paz al 5400, en la zona sudoeste de Rosario.
184. Marcelo Adrián García (24)
185. Blanco, Marcelo (18) -
186. Rodríguez, Hugo Orlando (25) –
187. Fernández, Ulises *19/12/1997*
188. Pica, Pedro (50) - 09/05/1998 -
189. Mata Díaz, Diego (21) 30/01/1999 -
190. Méndez, Romina (11) - 09/05/99 -
191. Santillán, Antonio Ramón (21) - 06/06/1999
192. Cedrón, Miguel (46) -31/01/2000
193. Espinoza, Juan (43) -19/03/2000
194. Aranguez, Ariel Sergio (33) -23/05/2000-
195. Vera, Alfredo (20) -11/07/2000
196. Miranda, Roque (24)- 05/09/2000
197. Rodríguez, Sergio (19)- 06/12/2000
198. Guaraz, Mariano (17) -06/12/2000 –
199. Cuenca, Norma Esther (35) -26/01/2001-
200. Echavarría, Alberto Urbano (41) – 07/02/2001
201. Caro, Luis (14) -16/09/2001
202. Incarbone, Fernando (20) -28/10/2001-
203. Fernando Palermo (45) Enero 2002-
204. Lucas Fernández (22) Febrero 2002 –
205. Rivero, Gustavo (22) -18/2/2002:
206. Sebastián Garibaldi (14) 21/2/ 2002-
207. Nelson Galarza (10) Mayo 2002-
208.Sergio Ronchetti (23) -19/5/2002
209.Linares, Carlos (19)-16/6/02 -
210. Franco, Miguel Ángel (42) – 2/12/2002
211. Puchetta, Claudio (29) -20/4/03:
212. Ponce, Claudio -20/4/03:
213. Sonnante, Hugo Alberto (56)- 2/09/2004-
214. Karina Belisle (14) 5/11/04
215. Santillán, Gonzalo (17) -13/2/05
217. Fernando Blanco (17) – 3/7/2005-
220. Jonathan Kaprof (17) -20/11/2005 –
221. Cuestas, Matías (18) -17/03/2006
222. Melián, Ezequiel (17) -03/04/2006-
224. Meneghello, Martín (26) 11/11/2006-
225. Núñez, Marcelo Alejandro (34) 3/12/06-
226. Cejas, Marcelo (41) 25-06-2007
227. Martín Gonzalo Acro (29) 9-8-2007 -
228. Damián Muñoz (38) 11-11-2007.
229. Daniel Margarone (30) 11-11-2007 -
230. Sabrina Beltrán (17) 14-3-2008 -
231. Emanuel Alvarez (21) 15-3-2008
232. Adrián Roberto Brito (14) 12-10-2008 Tucumán.
233.Daniel López (20) 22-11-2008. Santa Fe.
234. Rodrigo Silvera (27) 23-11-2008.
235. Miguel Ángel Romero (32) 11-12-2008.
236. Cristian Ponce (30) 24-1-2009
237.Walter Rodolfo Ramírez (39) 31-1-2009.
238. Daniel Guzmán (32) 26-2-2009
239. Darío Iramaín (30) 24-4-2009
240. Fernando Labriola (36)
241. Fernando De Respinis (32) 25-6-2009
242. Orlando Sosa (30) 25-6-2009
243. Pablo Gómez (29) 20-10-09
244. Walter Cáceres (14) 04-02-10
Alegato sobre la torta
Tengo que reconocer al mundo que fui yo.
Yo me robe la torta de la ventana de esa casa tan bonita con ese jardín tan verde y floreado, lleno de gatos y con una luna decorándolo.
Si, la luna se me apareció de día y me sirvió de guía junto a un gato gris rechoncho, que con sus ojos fijos en los míos me hablo palabras mudas, y me llevo a comerme esa torta.
Y que rica estaba!
No puedo explicarles el placer que me produjo semejante postre apetecible, con ese sabor entre dulce y salado característico de aquellas comidas hechas para el mismo Zeus.
Si esto no sirve de explicación suficiente para que entiendan porque sigo diciendo que no me arrepiento en lo más mínimo de mis actos y volvería a repetirlos, es porque, queridos compatriotas, no pueden comprender la magnitud de semejante plato. Único en su tipo, un tentempié al pecado más digno del infierno, simple y liso, si ustedes no comprenden, es porque nunca vuestro beneplácito paladar tuvo la dicha de experimentar una cosa semejante por ningún alimento o aspecto de la vida.
Se que fui advertida, pero que quiere que le diga, los astros me elevaron hasta aquella ventana, los rayos cósmicos propulsaron mi llegada a la ventana, me empujaron en ese remolino de energía invisible, mientras los gatos ronroneaban rítmicamente bajo la yema de mis dedos, y la torta terminaba de invadir en su totalidad cada uno de mis sentidos.
Porque visualmente nunca e visto una cosa semejante, mis fosas nasales jamás habían experimentado un apogeo de colores dulces como esos, y al tacto era tan suave como la piel después de sacar un yeso de varios meses. Mis oídos no pudieron impedir que la melodía de la torta llenara mi cerebro en tardes de historias contadas en susurros, y mis manos se encaminaron en interminables caricias golosas, hasta que por fin el desnivel del universo la llevo a mi boca, y disfrute del suave contacto de su superficie contra mis labios. Que cosa tan deliciosa! Elixir de los dioses, podría afirmar que fue hecha por las deidades si no fuera porque algo de tal placer y gracia solo el diablo podría haberlo gestado en su noche de sueños más lujuriosos.
Gula, he cometido.
Insisto, volvería a hacerlo, una y mil veces, la gula podría devorarme por dentro, pero seguiría haciendo, podrían arrancar cada uña de mi pie con agujas de cocer y seguiría haciéndolo, podrían enviarme a evacuar vacas estreñidas e igualmente lo haría una y otra vez.
No existe fuerza en el mundo capaz de impedirme realizar en mi mente una y otra vez la golosa ingesta de esa torta.
Magnifica, maravillosa, deliciosa, un pedazo de polvo de estrellas.
Como puedo explicarle lo que es alimentarse y sentirse completamente abstraído del todo, teniendo solo espacio en la mente para ese momento, esa torta, ríase si quiere señor juez, pero eso solo me da a saber que usted nunca vivió una experiencia como la mía, tristeza siento por usted, nunca gozaría de que alguien le faltara un momento como ese, una unión con toda la magia del universo, como ese.
Y si me han de matar que me maten, y si he de morir que sea feliz, porque esto que hoy he comido, no lo quita de mi interior nadie, y el goce que mis entrañas disfrutan jamás será comprendido por seres tan limitados. Pero sepan, que solo la muerte ha de llegar para mí realmente, el día en que se evapore en mi interior la magia de la torta.
Algun día de Enero de 2010
Yo me robe la torta de la ventana de esa casa tan bonita con ese jardín tan verde y floreado, lleno de gatos y con una luna decorándolo.
Si, la luna se me apareció de día y me sirvió de guía junto a un gato gris rechoncho, que con sus ojos fijos en los míos me hablo palabras mudas, y me llevo a comerme esa torta.
Y que rica estaba!
No puedo explicarles el placer que me produjo semejante postre apetecible, con ese sabor entre dulce y salado característico de aquellas comidas hechas para el mismo Zeus.
Si esto no sirve de explicación suficiente para que entiendan porque sigo diciendo que no me arrepiento en lo más mínimo de mis actos y volvería a repetirlos, es porque, queridos compatriotas, no pueden comprender la magnitud de semejante plato. Único en su tipo, un tentempié al pecado más digno del infierno, simple y liso, si ustedes no comprenden, es porque nunca vuestro beneplácito paladar tuvo la dicha de experimentar una cosa semejante por ningún alimento o aspecto de la vida.
Se que fui advertida, pero que quiere que le diga, los astros me elevaron hasta aquella ventana, los rayos cósmicos propulsaron mi llegada a la ventana, me empujaron en ese remolino de energía invisible, mientras los gatos ronroneaban rítmicamente bajo la yema de mis dedos, y la torta terminaba de invadir en su totalidad cada uno de mis sentidos.
Porque visualmente nunca e visto una cosa semejante, mis fosas nasales jamás habían experimentado un apogeo de colores dulces como esos, y al tacto era tan suave como la piel después de sacar un yeso de varios meses. Mis oídos no pudieron impedir que la melodía de la torta llenara mi cerebro en tardes de historias contadas en susurros, y mis manos se encaminaron en interminables caricias golosas, hasta que por fin el desnivel del universo la llevo a mi boca, y disfrute del suave contacto de su superficie contra mis labios. Que cosa tan deliciosa! Elixir de los dioses, podría afirmar que fue hecha por las deidades si no fuera porque algo de tal placer y gracia solo el diablo podría haberlo gestado en su noche de sueños más lujuriosos.
Gula, he cometido.
Insisto, volvería a hacerlo, una y mil veces, la gula podría devorarme por dentro, pero seguiría haciendo, podrían arrancar cada uña de mi pie con agujas de cocer y seguiría haciéndolo, podrían enviarme a evacuar vacas estreñidas e igualmente lo haría una y otra vez.
No existe fuerza en el mundo capaz de impedirme realizar en mi mente una y otra vez la golosa ingesta de esa torta.
Magnifica, maravillosa, deliciosa, un pedazo de polvo de estrellas.
Como puedo explicarle lo que es alimentarse y sentirse completamente abstraído del todo, teniendo solo espacio en la mente para ese momento, esa torta, ríase si quiere señor juez, pero eso solo me da a saber que usted nunca vivió una experiencia como la mía, tristeza siento por usted, nunca gozaría de que alguien le faltara un momento como ese, una unión con toda la magia del universo, como ese.
Y si me han de matar que me maten, y si he de morir que sea feliz, porque esto que hoy he comido, no lo quita de mi interior nadie, y el goce que mis entrañas disfrutan jamás será comprendido por seres tan limitados. Pero sepan, que solo la muerte ha de llegar para mí realmente, el día en que se evapore en mi interior la magia de la torta.
Algun día de Enero de 2010
Lengua de Serpiente
Mírala como se retuerce su lengua envenenada de amor que mata y te escupe en la cara esa viscosidad de mierda recalcada, esa basura que te quema los ojos haciéndolos llorar sangre, y tus oídos se derriten de dolor ante el ruido penetrante y agonizante que hace al retorcer esa bífida y asquerosa lengua.
Te azota los labios partiendolos como si los mordieras conteniendo pensamientos, y recordándote tortuosamente a vos misma que es por tu bien, que te ama, y sabiendo que la amas pero no pudiendo evitar que en el espacio inocuo de tu cabeza floten las palabras más denigrantes y asquerosas, los insultos más dolorosos y las palabras mas ponzoñosas, y te las callas, porque después te vas a arrepentir y te sentis culpable, y total es así, al final es todo tu culpa, vos sos esa cosa que no hace nada ni sirve para nada, que se miente a si misma creyendo que tiene vida y seres queridos, pero te recuerda con un lenguetazo bien podrido y verdoso, que no tenes a nadie, y que sos una mierda. Por qué siempre lastimas a la gente que tenes al rededor?
Y cuando te quejas del dolor del veneno recorriendo tu cerebro y el dolor de cabeza es demasiado fuerte como para respirar tranquila, se reniega a su propia ponzoña, y en tu piel se esconden las cicatrices de tanto pasado estúpido que no queres repetir, pero la carne es debil, y la mano te tiembla cuando queres evitar escaparte por el camino fácil, por que? por culpa, otra vez.
Ahora no tenes moral, y tu pregonar la libertad de expresión termina haciéndote golpear contra la pared. Y asumir un poquito del error parece ser para su lengua putrefacta un acto suicida, algo demasiado complicado.
Seria tan fácil tomar la decisión de caminar hacia adelante y no volver la vista atras, y hacerte cargo de tus propias cosas y perder la comodidad, pero lo que te ancla no es lo facil sino lo difícil de alejarte de quienes amas, a pesar de que no quiera entender que estas cansada, y la garganta te duele de gritar, que no puede razonar un poquito nada más, y que todo lleva a la larga escupida de mierda, y el vomito rebalsa la mesa y el piso comienza a cubrirse de basura de nuestras cabezas, egoísta egoísta egoísta, ni siquiera sabes que pienso, y todo lo que hago, todo lo que pasa, se vuelve mi culpa, egoísta egoísta egoísta, y si no hago lo que queres volves a gritarme y todo lo que hago o no hago esta mal, egoísta egoísta egoísta, soy tu error más grande, ya lo dejaste claro, egoísta egoísta egoísta, y estúpida creí en tu mentira de ayudas, egoísta egoísta egoísta, tanto te odio, tanto pero tanto te odio que no puedo dejar de amarte.
Y eso, es lo más difícil.
aha, si. soy una pelotuda de mierda.
28/XII/09
Te azota los labios partiendolos como si los mordieras conteniendo pensamientos, y recordándote tortuosamente a vos misma que es por tu bien, que te ama, y sabiendo que la amas pero no pudiendo evitar que en el espacio inocuo de tu cabeza floten las palabras más denigrantes y asquerosas, los insultos más dolorosos y las palabras mas ponzoñosas, y te las callas, porque después te vas a arrepentir y te sentis culpable, y total es así, al final es todo tu culpa, vos sos esa cosa que no hace nada ni sirve para nada, que se miente a si misma creyendo que tiene vida y seres queridos, pero te recuerda con un lenguetazo bien podrido y verdoso, que no tenes a nadie, y que sos una mierda. Por qué siempre lastimas a la gente que tenes al rededor?
Y cuando te quejas del dolor del veneno recorriendo tu cerebro y el dolor de cabeza es demasiado fuerte como para respirar tranquila, se reniega a su propia ponzoña, y en tu piel se esconden las cicatrices de tanto pasado estúpido que no queres repetir, pero la carne es debil, y la mano te tiembla cuando queres evitar escaparte por el camino fácil, por que? por culpa, otra vez.
Ahora no tenes moral, y tu pregonar la libertad de expresión termina haciéndote golpear contra la pared. Y asumir un poquito del error parece ser para su lengua putrefacta un acto suicida, algo demasiado complicado.
Seria tan fácil tomar la decisión de caminar hacia adelante y no volver la vista atras, y hacerte cargo de tus propias cosas y perder la comodidad, pero lo que te ancla no es lo facil sino lo difícil de alejarte de quienes amas, a pesar de que no quiera entender que estas cansada, y la garganta te duele de gritar, que no puede razonar un poquito nada más, y que todo lleva a la larga escupida de mierda, y el vomito rebalsa la mesa y el piso comienza a cubrirse de basura de nuestras cabezas, egoísta egoísta egoísta, ni siquiera sabes que pienso, y todo lo que hago, todo lo que pasa, se vuelve mi culpa, egoísta egoísta egoísta, y si no hago lo que queres volves a gritarme y todo lo que hago o no hago esta mal, egoísta egoísta egoísta, soy tu error más grande, ya lo dejaste claro, egoísta egoísta egoísta, y estúpida creí en tu mentira de ayudas, egoísta egoísta egoísta, tanto te odio, tanto pero tanto te odio que no puedo dejar de amarte.
Y eso, es lo más difícil.
aha, si. soy una pelotuda de mierda.
28/XII/09
26/XII/09
Hay un silencio derritiendo el oxigeno a las tres de la mañana, esperándote a que duermas en esa hora tuya, para volver a abrir los ojos al mundo y comenzar a moverte.
Se sentó una noche en el piso de algún lugar en ningún lado y sus piernas se entrecruzaron, y su cara sufrió la clara marca de una sonrisa. Tenía ojos de felino, y su mirada echaba chispas de fuego digno de dragón. Cuando lo vio su mente capturo rápidamente esa esencia de diversión enérgica, y su cuerpo se inclino hacia adelante mientras dolorosamente contenía las ganas de estirar un brazo con un dedo en alto y tocar su piel, un segundo, cruzando la habitación con todo lo largo de su cuerpo inclinándose sobre sus rodillas clavadas en el suelo, con los ojos atónitos en esa sonrisa, y tocarle la piel, un segundo, con la yema del dedo, un segundo, y saber como se sentía, y entender porque quería estirar el brazo y tocarlo, y tocarlo, y sentirlo. Pero se contuvo.
Y a la menor oportunidad sucumbió en la violencia cómplice del juego de manos. Mientras agarrando una cerveza sus dedos inevitablemente se rozaban un segundo y chispas de colores que nunca había visto salían de ese roce casual.
Una mañana volcada en la cama la chocolatada se volvió mar de palabras dulces y miradas profundas, constantes, sostenidas, miradas, palabras, y ya sin miedo las manos jugaban con las manos y con el pelo y era un alivio no tener que contener la necesidad de tocar esa piel, ese pelo, esas perfectas imperfecciones de niveles desnivelados.
En el camino de lo inevitable el tiempo les trajo los besos, y sus bocas bailaron horas al ritmo de sus latidos, y las palabras fueron silencios de dientes chocando y de caricias de labios. Sin perder la charla, sin parar. Sin parar. Sin parar.
Las noches siguieron haciéndose día ante sus ojos juntos o separados, y juntos las palabras fueron silencios y separados las horas fueron formas de abrir el alma. Y de reír. De reír rockandrolles en las noches en vela en una ciudad dormida, creando propias notas musicales, haciendo con ellas colores en el aire, colores en el aire en el techo de una cama. De dos camas. De varias noches. De una noche.
Inocentes se sumergen en un mar de incertidumbre, con el deseo seguro de querer más.
Y se sientan en la tarde en la ventana, con los pies descalzos, con el aire fresco con sabor a mar de noche de verano, y el pelo volando detrás de sus cabezas, metiéndoseles en los ojos y quitándolos con caricias, de frente al cielo celeste de otro amanecer, hunden los pies en la tierra de tres masetas, un pie libre, el otro unido por la tierra con el del otro. Siendo uno cada uno, siendo dos formando uno, siendo quienes son, y compartiéndose en el silencio de colores infinitamente únicos de la combinación de sus magias.
Frente al universo, nosotros.
Se sentó una noche en el piso de algún lugar en ningún lado y sus piernas se entrecruzaron, y su cara sufrió la clara marca de una sonrisa. Tenía ojos de felino, y su mirada echaba chispas de fuego digno de dragón. Cuando lo vio su mente capturo rápidamente esa esencia de diversión enérgica, y su cuerpo se inclino hacia adelante mientras dolorosamente contenía las ganas de estirar un brazo con un dedo en alto y tocar su piel, un segundo, cruzando la habitación con todo lo largo de su cuerpo inclinándose sobre sus rodillas clavadas en el suelo, con los ojos atónitos en esa sonrisa, y tocarle la piel, un segundo, con la yema del dedo, un segundo, y saber como se sentía, y entender porque quería estirar el brazo y tocarlo, y tocarlo, y sentirlo. Pero se contuvo.
Y a la menor oportunidad sucumbió en la violencia cómplice del juego de manos. Mientras agarrando una cerveza sus dedos inevitablemente se rozaban un segundo y chispas de colores que nunca había visto salían de ese roce casual.
Una mañana volcada en la cama la chocolatada se volvió mar de palabras dulces y miradas profundas, constantes, sostenidas, miradas, palabras, y ya sin miedo las manos jugaban con las manos y con el pelo y era un alivio no tener que contener la necesidad de tocar esa piel, ese pelo, esas perfectas imperfecciones de niveles desnivelados.
En el camino de lo inevitable el tiempo les trajo los besos, y sus bocas bailaron horas al ritmo de sus latidos, y las palabras fueron silencios de dientes chocando y de caricias de labios. Sin perder la charla, sin parar. Sin parar. Sin parar.
Las noches siguieron haciéndose día ante sus ojos juntos o separados, y juntos las palabras fueron silencios y separados las horas fueron formas de abrir el alma. Y de reír. De reír rockandrolles en las noches en vela en una ciudad dormida, creando propias notas musicales, haciendo con ellas colores en el aire, colores en el aire en el techo de una cama. De dos camas. De varias noches. De una noche.
Inocentes se sumergen en un mar de incertidumbre, con el deseo seguro de querer más.
Y se sientan en la tarde en la ventana, con los pies descalzos, con el aire fresco con sabor a mar de noche de verano, y el pelo volando detrás de sus cabezas, metiéndoseles en los ojos y quitándolos con caricias, de frente al cielo celeste de otro amanecer, hunden los pies en la tierra de tres masetas, un pie libre, el otro unido por la tierra con el del otro. Siendo uno cada uno, siendo dos formando uno, siendo quienes son, y compartiéndose en el silencio de colores infinitamente únicos de la combinación de sus magias.
Frente al universo, nosotros.
Ese chico...
Sí, inspirado en algunos ciertos "chicos" geniales que son parte de mi vida.
Bleh.
Ese chico esta malcriado en sus abuelas, y se ríe bajito tomando un té de cosas raras en la terraza de un edificio bajito, vuelto rascacielos en las ínfulas de su ego.
Ese chico se colgó de una ventana, con las puntas de los dedos de sus pies rozando el abismo de calles contaminadas, desafiando los miedos de quien lo acompaña, esperando ser tomado enserio en su propia ridiculez.
Ese chico le pone condimento a su propio universo absorbiendo amistad de cuatro jóvenes en una vía de algún lugar, de una historia de amor de verdad.
Ese chico le grita escupidas a la pared rosa de su mente, y se ríe en la cara de los mentores de límites fugaces, malditos controladores convenientes.
Ese chico llora desesperado en mares de licor por cosas que solo el puede resolver, cruzando puentes, cruzando el puente de su mente, sabiendo que los tirantes están en hilos, y su peso creció en su mente.
Ese chico creció hace mucho y se vuelve niño en un abrazo azul y pasional, con la seguridad de la victoria, del amor, de las flautas dulces sonando a los pies orquestados de once combinaciones de cielo azul y blanco.
Ese chico se mira al espejo y piensa que su barba ya esta larga, y se arremolina en sus noches sin sueño usando de almohada la mesa de turno.
Ese chico desaparece y se enfrasca en un amor incomprendido, dando su alma al pie de la letra, esperando el milagro del cambio de alguien que ni conoce.
Ese chico goza la vida desde su punto de vista, un poco intolerante, con la infancia latente en sus manos convocadoras de pokebolas, mientras la música mistifica su mundo deseoso de amor.
Ese chico siente que el amor se le escapo entre los dedos, y el corazón le atravezo la casaca en el mar infinito de los abrazos, por sus errores grita entre copas, por sus errores escapa y enfrenta, ama y odia, sobrevive y banca.
Ese chico esta creciendo y curando su cuerpo.
Aquel chico ya no ríe la sonrisa se fue a algun lugar y hoy queda la sonrisa de complacensia y rencor ocultando su maravillosa capacidad de amar, cuando tanto había reído;
y ese otro vuelve a reír entre mosquitos atacantes y chistes complices en los ojos del amor;
el otro se ríe tanto que parece loco, en su mundo de pingüinos y una perversa inocencia;
y el de más allá ahoga ansioso su necesidad de amor en su propia mente;
el de más lejitos sabe que de niño solo le queda el alma y esta más cerca de volver al principio que de empezar de nuevo,
este chico esta a medio camino repartiendo su sabiduría, amor y bondad mientras no comprende su propio espacio,
y el aquel, es una gran vuelta de revoluciones no revolucionarias, orgullo de reconocerse y seguir buscando su lugar,
el último es un manojo de dudas y resoluciones, es un hombre de ningun lado, y de todos, de patria roja y blanca engallada, sabiendo siempre que su amor esta al otro lado del río.
23/XII/09
Bleh.
Ese chico esta malcriado en sus abuelas, y se ríe bajito tomando un té de cosas raras en la terraza de un edificio bajito, vuelto rascacielos en las ínfulas de su ego.
Ese chico se colgó de una ventana, con las puntas de los dedos de sus pies rozando el abismo de calles contaminadas, desafiando los miedos de quien lo acompaña, esperando ser tomado enserio en su propia ridiculez.
Ese chico le pone condimento a su propio universo absorbiendo amistad de cuatro jóvenes en una vía de algún lugar, de una historia de amor de verdad.
Ese chico le grita escupidas a la pared rosa de su mente, y se ríe en la cara de los mentores de límites fugaces, malditos controladores convenientes.
Ese chico llora desesperado en mares de licor por cosas que solo el puede resolver, cruzando puentes, cruzando el puente de su mente, sabiendo que los tirantes están en hilos, y su peso creció en su mente.
Ese chico creció hace mucho y se vuelve niño en un abrazo azul y pasional, con la seguridad de la victoria, del amor, de las flautas dulces sonando a los pies orquestados de once combinaciones de cielo azul y blanco.
Ese chico se mira al espejo y piensa que su barba ya esta larga, y se arremolina en sus noches sin sueño usando de almohada la mesa de turno.
Ese chico desaparece y se enfrasca en un amor incomprendido, dando su alma al pie de la letra, esperando el milagro del cambio de alguien que ni conoce.
Ese chico goza la vida desde su punto de vista, un poco intolerante, con la infancia latente en sus manos convocadoras de pokebolas, mientras la música mistifica su mundo deseoso de amor.
Ese chico siente que el amor se le escapo entre los dedos, y el corazón le atravezo la casaca en el mar infinito de los abrazos, por sus errores grita entre copas, por sus errores escapa y enfrenta, ama y odia, sobrevive y banca.
Ese chico esta creciendo y curando su cuerpo.
Aquel chico ya no ríe la sonrisa se fue a algun lugar y hoy queda la sonrisa de complacensia y rencor ocultando su maravillosa capacidad de amar, cuando tanto había reído;
y ese otro vuelve a reír entre mosquitos atacantes y chistes complices en los ojos del amor;
el otro se ríe tanto que parece loco, en su mundo de pingüinos y una perversa inocencia;
y el de más allá ahoga ansioso su necesidad de amor en su propia mente;
el de más lejitos sabe que de niño solo le queda el alma y esta más cerca de volver al principio que de empezar de nuevo,
este chico esta a medio camino repartiendo su sabiduría, amor y bondad mientras no comprende su propio espacio,
y el aquel, es una gran vuelta de revoluciones no revolucionarias, orgullo de reconocerse y seguir buscando su lugar,
el último es un manojo de dudas y resoluciones, es un hombre de ningun lado, y de todos, de patria roja y blanca engallada, sabiendo siempre que su amor esta al otro lado del río.
23/XII/09
Pensamientos desencadenados
Se me ampollan los pies siguiendo la ruta, y nisiquiera me di cuenta que ruta era, ni que mis pies tocaban el piso. Se me va la vista a la sonrisa de la señora que barre ese triangulo de plaza, sonriendo, a veces nos hacen felices cosas tan simples.
Como el aroma desodorante, piel y plantas, como sentarse junto a campeones dejando que el aire se coma las palabras, y los hombres se alimenten de si mismos hasta estar ebrios de vida.
La realidad pica tan fuerte como los mosquitos, cuando caes en la cuenta que el tiempo vuela y tenes que volver viejo y monotono camino de siempre, y te vas abriendo una herida en el pecho dejando afuera todo eso que, hoy, te hace feliz.
Entonces te acostas otra vez, te acostas y sentis la diferencia de calor entre la ventana sobre tu cabeza y una cama entre dos paredes, y giras una y otra vez, buscando la forma de encajar en ese que alguna vez fue tu espacio, y no podes, te falta, te falta tanto, y abrazas a las sabanas pidiendoles un poco de amor, se rien violentas, ellas no eran las que tapaban la cara, esa cara relajada y hermosa. La risa te quema la piel, y no hay tiempo suficiente para besos en el mundo, ni abrazos, y si solo el amor nos va a salvar, como aman los que gritan muerte y odio, como aman los desposeidos? Nuestra cabeza, es nuestra, no entra nadie, nuestro refugio, prendiendose fuego en tantas noches.
Descubrio una mañana, que las cosquillas se hacen con la lengua
y los besos se dan sin permisos.
Que las sonrisas son el amanecer perfecto,
después de dormir en escalones.
Casi que las palabras son susurros de cementerio,
entre tantos locos, entre tanto infierno.
Babilon se escapo antes que cerrara la puerta,
y el ronroneo de sus nombres lleno la habitación.
Piensa a veces, en la noche, a solas con sus justificaciones,
entendiendo sus verdades,
piensa que todo esta en nuestra cabeza, y nosotros lo dibujamos,
en cada mirada vio, una estrella, se la arranco de los ojos con delicadeza,
y la colgo de su pared.
Y ampollados los pies en el calor del motor,
refrescados por los gritos en la ventana,
mientras los brazos vacios se retuercen en busca de sabanas misericordiosas,
dispuestas a amar.
Pero hay espacios que son unicos y nada los puede reemplazar,
espacios que solo llena, quien los llena.
Que cuando te vas seguis acá,
que rien a tus espaldas las mentiras,
y tu boca baila al son de la sinceridad.
Se cansa de dormir, buscando esa excusa que le quita el sueño
y le da energias.
Se retroalimentan de vida.
Se rien.
Se estremecen.
Se aman.
Se quieren.
Se abrazan.
Se alejan.
Se callan.
Se hablan.
Se escriben.
Se ven esperando una y otra vez en la misma estación.
Se encuentran en lo inesperado del mundo.
Se hacen felices.
Se pegan.
Se tocan (y que seran de esas manos cuando queden sin ya nada que agarrar)
Se miran con complicidad (se bardean sin remedio)
Se hacen cosquillas (aunque nunca tuvieron)
Se dejan.
Se pueden.
Se llevan.
Se vienen.
Se mueven al son de la música.
Y ahi, se ve como le roban magia al universo.
Dejando el hueco vacio, los brazos deseosos, las risas esperando, y la naturalidad de algo tan cercano.
De vos, de vos, de vos, de vos, de vos, vos vos vos vos.
Y se rien, frente a las paredes azules de aquello que más ama, para compartir el segundo exacto donde el mundo colapso, y el apocalipsis nunca llego a su burbuja de sabados de plaza.
[ Ok, lime como veinte cosas diferentes en un solo lugar, pero vieron como es esto "me pinto". odio los mosquitos, odio a la gente, soy re mala. emm, no. los amo a todos, si saben que si n_n aha, es q estoy feliz, saben por qué? porque tengo vacaciones, de que? no importa, pero son va ca cio nes. Y con eso alcanza. Buenas vibras personitas :) Sean felices, los quiero, los amo, los adoro. los tiro al inodoro. Mientras escucho los redo. =) Me duele el cuello u_u y los ovarios, si o varios. y además me voy a poner arbol chapusongs.jah. ]
Como el aroma desodorante, piel y plantas, como sentarse junto a campeones dejando que el aire se coma las palabras, y los hombres se alimenten de si mismos hasta estar ebrios de vida.
La realidad pica tan fuerte como los mosquitos, cuando caes en la cuenta que el tiempo vuela y tenes que volver viejo y monotono camino de siempre, y te vas abriendo una herida en el pecho dejando afuera todo eso que, hoy, te hace feliz.
Entonces te acostas otra vez, te acostas y sentis la diferencia de calor entre la ventana sobre tu cabeza y una cama entre dos paredes, y giras una y otra vez, buscando la forma de encajar en ese que alguna vez fue tu espacio, y no podes, te falta, te falta tanto, y abrazas a las sabanas pidiendoles un poco de amor, se rien violentas, ellas no eran las que tapaban la cara, esa cara relajada y hermosa. La risa te quema la piel, y no hay tiempo suficiente para besos en el mundo, ni abrazos, y si solo el amor nos va a salvar, como aman los que gritan muerte y odio, como aman los desposeidos? Nuestra cabeza, es nuestra, no entra nadie, nuestro refugio, prendiendose fuego en tantas noches.
Descubrio una mañana, que las cosquillas se hacen con la lengua
y los besos se dan sin permisos.
Que las sonrisas son el amanecer perfecto,
después de dormir en escalones.
Casi que las palabras son susurros de cementerio,
entre tantos locos, entre tanto infierno.
Babilon se escapo antes que cerrara la puerta,
y el ronroneo de sus nombres lleno la habitación.
Piensa a veces, en la noche, a solas con sus justificaciones,
entendiendo sus verdades,
piensa que todo esta en nuestra cabeza, y nosotros lo dibujamos,
en cada mirada vio, una estrella, se la arranco de los ojos con delicadeza,
y la colgo de su pared.
Y ampollados los pies en el calor del motor,
refrescados por los gritos en la ventana,
mientras los brazos vacios se retuercen en busca de sabanas misericordiosas,
dispuestas a amar.
Pero hay espacios que son unicos y nada los puede reemplazar,
espacios que solo llena, quien los llena.
Que cuando te vas seguis acá,
que rien a tus espaldas las mentiras,
y tu boca baila al son de la sinceridad.
Se cansa de dormir, buscando esa excusa que le quita el sueño
y le da energias.
Se retroalimentan de vida.
Se rien.
Se estremecen.
Se aman.
Se quieren.
Se abrazan.
Se alejan.
Se callan.
Se hablan.
Se escriben.
Se ven esperando una y otra vez en la misma estación.
Se encuentran en lo inesperado del mundo.
Se hacen felices.
Se pegan.
Se tocan (y que seran de esas manos cuando queden sin ya nada que agarrar)
Se miran con complicidad (se bardean sin remedio)
Se hacen cosquillas (aunque nunca tuvieron)
Se dejan.
Se pueden.
Se llevan.
Se vienen.
Se mueven al son de la música.
Y ahi, se ve como le roban magia al universo.
Dejando el hueco vacio, los brazos deseosos, las risas esperando, y la naturalidad de algo tan cercano.
De vos, de vos, de vos, de vos, de vos, vos vos vos vos.
Y se rien, frente a las paredes azules de aquello que más ama, para compartir el segundo exacto donde el mundo colapso, y el apocalipsis nunca llego a su burbuja de sabados de plaza.
[ Ok, lime como veinte cosas diferentes en un solo lugar, pero vieron como es esto "me pinto". odio los mosquitos, odio a la gente, soy re mala. emm, no. los amo a todos, si saben que si n_n aha, es q estoy feliz, saben por qué? porque tengo vacaciones, de que? no importa, pero son va ca cio nes. Y con eso alcanza. Buenas vibras personitas :) Sean felices, los quiero, los amo, los adoro. los tiro al inodoro. Mientras escucho los redo. =) Me duele el cuello u_u y los ovarios, si o varios. y además me voy a poner arbol chapusongs.jah. ]
2/X/2008
Mirame ¿No ves nada?
Estamos perdiendo el tiempo en esta continúa calesita de agujas y números, sin ver nada, tratando de creer en la nueva mentira que recae en nuestras neuronas ardientes de placeres terrenales.
¿Y para qué?
Para tapar las goteras y omitir por un rato el insoportable sonido de nuestras campanas emergiendo a la superficie, las cubrimos de bonitos gemidos y de risas momentáneas. Que bella parafernalia la nuestra.
Somos Joker de este caos que se ríe de nosotros y con nosotros solo queda taciturna la soledad del individualismo, y agitados nuestros cuerpos convulsionan entre pequeñas paredes de grandes cínicos mundos.
Reímos. Reímos. Reímos.
Y las siluetas nos erotisan y se esconden en las luces oscuras de sus instituciones, en sus ríos y en su insignificante constante de cavar seis pies en la tierra.
Estamos perdiendo el tiempo en esta continúa calesita de agujas y números, sin ver nada, tratando de creer en la nueva mentira que recae en nuestras neuronas ardientes de placeres terrenales.
¿Y para qué?
Para tapar las goteras y omitir por un rato el insoportable sonido de nuestras campanas emergiendo a la superficie, las cubrimos de bonitos gemidos y de risas momentáneas. Que bella parafernalia la nuestra.
Somos Joker de este caos que se ríe de nosotros y con nosotros solo queda taciturna la soledad del individualismo, y agitados nuestros cuerpos convulsionan entre pequeñas paredes de grandes cínicos mundos.
Reímos. Reímos. Reímos.
Y las siluetas nos erotisan y se esconden en las luces oscuras de sus instituciones, en sus ríos y en su insignificante constante de cavar seis pies en la tierra.
Sueños de risas desquisiadas
Los ojos duelen y el cansancio sobrepasa, es que los sueños se fueron a pasear a algun lugar, y los dejaron abandonados cada noche en camas sin arreglar.
Respiran hondo y cuentan cuentos de vida, me lloran los ojos, hinchados de tanto pensar...
Esa risa asesina me esta matando, y mi cadaver vas a tener que recojer en partes por la gran ciudad, encontrando pedacitos con la suerte de la casualidad.
Dormir, el sueño no esta, el cuerpo pide justicia, lagrimas en los ojos, dormir, se me vuela la frasada pero otra vez en algun momento me ahogo entre las sabanas, agitadas por su respiración.
Un arañazo le recorre el cuerpo, perdiendose en un continuo escalofrio de nadie sabe que por que, y piensa en el sueño, y sueña tenerlo, y sueña mundos de chocolates, helados y unicornios alados.
Nomeimportamicuerpo, nomeimportanada, grita desesperando en la noche, golpeando los puños contra ese muro invisible que lo contiene. Risas, por todos lados hay tanta sonrisa que cualquier patio es un lugar unico en el mundo y se coleccionan miradas.
Dame, que, no se pero dame, toma toma, dame, mira esta sonrisa danzarina jugueteando por todo mi cuerpo, mira este apocalipsis de pulmon vomitandome en la cara mientras duermo.
Voy a girar por toda esta cama para un lado y para el otro, y voy a amasar las esquinas del infinito para mirar a los ojos a un gato gris perdido en la oscuridad de mi ceguera.
Dame.
Y tan rapido como todo algun día fue prendido, se apaga, y entre hojas fluorescentes se derraman las lagrimas del dolor, la muerte esta tan segura... tantas veces me saco ventaja, que prove con matarla.
en la cama la chocolatada sabe más rica, y ver el reflejo de los propios ojos en la chispa de la existencia ajena es programación de veinticuatro horas.
Estoy al abrigo músical de mis propios dioses, riendome al infito por sus sorpresas, dejandome pasar por encima de los pies con botas de metal, y riendome, riendome.
Sabes, quiero ver las estrellas desde el pasto de algun lugar, y que la luna misteriosa me sorprenda en mi meditación, en mi sueño negado.
Siguen retorciendose las noches en las camas de lo sueños quitados, siguen pidiendo por favor los niños para descanzar las comisuras de los labios felices, siguen los besos flotando en el aire, y las buenas noches susurradas al oido. Siguen los sueños flotando sobre sus cabezas, esperando la primera oportunidad de llevarlos, a esos reinos de cristal de plata, a la espera del cruce del tiempo, del universo riendose en sus cabezas, por su infima pequeñes. Arropados los niños duermen, era algo en el camino, algo en el camino, no los dejaba dormir.
Y entonces, el cielo ilumina los ojos, se rien los pajaros en sus ramas, se rien los locos en sus camas, se quiebra una garganta detras de una puerta, y el sueño aparece como si nunca se hubiera ido, entre oxigeno y amor maternal. Que dejen de analizar sueños en divanes y rian en los pastos del nirvana, estando solo otra vez de cara a la luna, haciendo en voz alta, esperando que algun día la respuesta llegue caminando a su mundo.
Un hombre golpea una puerta en algun lugar en ningun lado, cruza de manos a quien espera del otro lado, le regala una sonrisa con los ojos cerrados y le dice: las despedidas son esos dolores dulces...
08/XII/09
Respiran hondo y cuentan cuentos de vida, me lloran los ojos, hinchados de tanto pensar...
Esa risa asesina me esta matando, y mi cadaver vas a tener que recojer en partes por la gran ciudad, encontrando pedacitos con la suerte de la casualidad.
Dormir, el sueño no esta, el cuerpo pide justicia, lagrimas en los ojos, dormir, se me vuela la frasada pero otra vez en algun momento me ahogo entre las sabanas, agitadas por su respiración.
Un arañazo le recorre el cuerpo, perdiendose en un continuo escalofrio de nadie sabe que por que, y piensa en el sueño, y sueña tenerlo, y sueña mundos de chocolates, helados y unicornios alados.
Nomeimportamicuerpo, nomeimportanada, grita desesperando en la noche, golpeando los puños contra ese muro invisible que lo contiene. Risas, por todos lados hay tanta sonrisa que cualquier patio es un lugar unico en el mundo y se coleccionan miradas.
Dame, que, no se pero dame, toma toma, dame, mira esta sonrisa danzarina jugueteando por todo mi cuerpo, mira este apocalipsis de pulmon vomitandome en la cara mientras duermo.
Voy a girar por toda esta cama para un lado y para el otro, y voy a amasar las esquinas del infinito para mirar a los ojos a un gato gris perdido en la oscuridad de mi ceguera.
Dame.
Y tan rapido como todo algun día fue prendido, se apaga, y entre hojas fluorescentes se derraman las lagrimas del dolor, la muerte esta tan segura... tantas veces me saco ventaja, que prove con matarla.
en la cama la chocolatada sabe más rica, y ver el reflejo de los propios ojos en la chispa de la existencia ajena es programación de veinticuatro horas.
Estoy al abrigo músical de mis propios dioses, riendome al infito por sus sorpresas, dejandome pasar por encima de los pies con botas de metal, y riendome, riendome.
Sabes, quiero ver las estrellas desde el pasto de algun lugar, y que la luna misteriosa me sorprenda en mi meditación, en mi sueño negado.
Siguen retorciendose las noches en las camas de lo sueños quitados, siguen pidiendo por favor los niños para descanzar las comisuras de los labios felices, siguen los besos flotando en el aire, y las buenas noches susurradas al oido. Siguen los sueños flotando sobre sus cabezas, esperando la primera oportunidad de llevarlos, a esos reinos de cristal de plata, a la espera del cruce del tiempo, del universo riendose en sus cabezas, por su infima pequeñes. Arropados los niños duermen, era algo en el camino, algo en el camino, no los dejaba dormir.
Y entonces, el cielo ilumina los ojos, se rien los pajaros en sus ramas, se rien los locos en sus camas, se quiebra una garganta detras de una puerta, y el sueño aparece como si nunca se hubiera ido, entre oxigeno y amor maternal. Que dejen de analizar sueños en divanes y rian en los pastos del nirvana, estando solo otra vez de cara a la luna, haciendo en voz alta, esperando que algun día la respuesta llegue caminando a su mundo.
Un hombre golpea una puerta en algun lugar en ningun lado, cruza de manos a quien espera del otro lado, le regala una sonrisa con los ojos cerrados y le dice: las despedidas son esos dolores dulces...
08/XII/09
Sin nombre
Mariana corría dos cuadras y tosía, corría diez y frenaba en la esquina, se doblaba en dos y volvía a toser, más desde adentro, con los pulmones como queriendo escapar. Inspiraba hasta donde le entraba el aire, que no era mucho, levantaba la cabeza, miraba para uno y otro lado, y volvía a correr. Diez cuadras más, diez, cruzar la vía, frenar de golpe, girar a la izquierda, y golpear las palmas.
El problema era que, cuando estaba frente a la puerta de madera marrón gastada con olor a lluvia de fin de semana de primavera, le daba vergüenza tocar el timbre. Era un tema repetido, hasta cierto punto inconciente. Una que otra vez se había quedado parada bajo la lluvia mirando las calles inundarse, a la gente correr bajo un techo, y ella ahí parada, frente alguna puerta, incluso la de su casa, claro.
Por eso le gustaba la casa de Pablo, porque no tenia timbre, ni tampoco tenia puerta que daba al frente, solo una reja, un campo largo y en el fondo esa casita tan extraña, simple y única. Obviamente llamaba aplaudiendo, gritar era hacer demasiado espamento y ella con esas cosas, claro, no iba.
A Pablo lo conocía desde que iban al jardín, esa casita al fondo era su segundo hogar, tantas horas habían pasado jugando en el terreno de adelante, tantas charlas a luz de las estrellas en el techo de la casa, tantos años de amistad y compartir pensamientos.
Cuando estaban juntos era como si no existiera ese mundo extraño en el cual habían sido puestos, el que los miraba mal y les sospechaba injustamente.
Hacia una semana Pablo le había dado un beso en la mano derecha, con los labios calentitos y un poco húmedos, se había puesto colorado, y le había pedido perdón por todo, Mariana no entendía que era todo, ni porque estaba tan triste. Pablo la miro a los ojos y le juro que nunca más en la vida podría tener con alguien lo que ella le había dado, que habían nacido siendo uno para el otro, pero que si ahora lo eran se debía a los años de amistad, risas y juegos. Mariana sintió entonces como sus ojos se llenaban de lagrimas, siempre había creído que eran tontas ideas suyas, de tanto leer Mujercitas, creyéndose Jo y el su Lorie.
Tranquilamente podría haberlo puesto en el lugar de Darcy, y ser ella Lizzie, pero la verdad nunca creyó que podrían terminar juntos y felices.
Pablo dijo muchas cosas, sobre el amor, el mundo, la injusticia, el dolor y la tristeza, la miraba a los ojos y entre lagrimas le juraba que pasara lo que pasara en esta vida, siempre su corazón iba a ser de ella, que la amaba, que no podía evitar sentir una atracción magnética, que ella era la tierra y el su satélite atrapado en su orbita.
Se besaron, con amor, con la urgencia de los años reprimidos, y se recorrieron cada parte del cuerpo con la pasión de la confesión.
Mariana sacudió la cabeza, frente a la puerta marrón gastada con olor a lluvia de fin de semana de primavera, y golpeo la puerta. Una vez, despacio, dos. Los truenos de las nubes escondidas en la oscuridad del firmamento nocturno escondían su llamado casi silencioso pero desesperado.
Una ventana del costado se abrió un poco y un ojo lagañoso de noche sen vela, la observo arriba y abajo, se expandió completamente y la pupila se dilato, desapareciendo en un golpe.
Alguien movía cosas, hasta correr un pasador, le abrieron la puerta, apenas lo suficiente para que su cuerpo tembloroso de espasmos la atravesara.
En la oscuridad del comedor de la casa, la agarraron de la mano y la sentaron en un sillón, le dijeron muchas cosas que no entendió, o tal vez no quería entender. Escucho atenta, pero distante, todavía ahogándose en las cuadras que había corrido, se aprendió de memoria las instrucciones de cómo hacer las cosas, de que todo iba a ir bien y se iba a arreglar si se comportaba como siempre había jurado hacer, su convicción estaba en juego, su amor también.
Pablo le había dicho que si llegaba a pasar esto que no tuviera dudas de hacer lo que había decidido, que era la mejor forma de hacer las cosas, de asegurar el futuro, su futuro. Claro, pero era muy fácil para él decir eso cuando ella era la que tenia que hacerse cargo de todo, que tenia que bancarse toda esa mierda y tratar de sacar algo bueno, para que cuidarse, para que tantos años de amor, para que las promesas de la semana anterior si a la hora de vivir todo eso, de estar juntos, ella tenia que abrirse, seguir con las cosas como si fueran no se que.
Escucho toda la historieta, se levanto del sillón y fue a la puerta, espero que la destrabaran, y la mujer gorda la abrazo, le deseo suerte y le recordara que lo más importante era pensar en el futuro, en su futuro.
Mariana camino a paso rápido por la sombra, con una mano en el vientre con la otra acariciando las paredes de las casas, sacándola cuando una reja podía traerle un perro.
Todavía respiraba un poco agitado, y junto al repique de sus zapatitos contra las veredas eran lo único que se escuchaba en varias cuadras a la redonda, descontando, obviamente las sirenas a lo lejos.
Supuso que por eso aquel viejo de cara amargada había asomado a la ventana, dejando que el bailoteo de la luz inconstante de la tele le oscureciera los rasgos, la miraba, mal con la seguridad de quien confirma sus sospechas.
Mariana se paro y lo miro suplicante, el viejo cerró la ventana abruptamente, y estaba sola, otra vez sola.
Hacia dos días que estaba sola. Aunque vivía con sus padres, le habían dejado más que en claro que estaba sola desde que había confiado, equivocadamente, que los años traen sabiduría.
Pablo le había dicho que iba a estar siempre, pero no estaba, y le dolía, cada centímetro de su cuerpo se contraía en ese dolor. No estaba enojada con el, obviamente, era el simple hecho de que lo extrañaba y lo necesitaba, no era solo su pareja ahora, sino también su mejor amigo.
Volvió a la realidad con las luces de un auto, paso de largo, igualmente acelero la caminata, no debía estar ahí.
Al llegar a la otra esquina el mismo auto la esperaba, los dos hombres de bigote y mirada lasciva, la llamaron con la mano, su cuerpo instintivamente se volvió hacia atrás, los hombres bajaron y le preguntaron, ella respondió, con los ojos dilatados de terror. La tomaron por los brazos y la subieron al auto, manoseándola, se dejo llevar mientras las lágrimas le nublaban la vista, un solo pensamiento atravesó su cabeza mientras la encerraban en el amplio asiento trasero del cuidado falcon verde sin patente, al menos ahora, estaría con Pablo.
Diciembre 2009
El problema era que, cuando estaba frente a la puerta de madera marrón gastada con olor a lluvia de fin de semana de primavera, le daba vergüenza tocar el timbre. Era un tema repetido, hasta cierto punto inconciente. Una que otra vez se había quedado parada bajo la lluvia mirando las calles inundarse, a la gente correr bajo un techo, y ella ahí parada, frente alguna puerta, incluso la de su casa, claro.
Por eso le gustaba la casa de Pablo, porque no tenia timbre, ni tampoco tenia puerta que daba al frente, solo una reja, un campo largo y en el fondo esa casita tan extraña, simple y única. Obviamente llamaba aplaudiendo, gritar era hacer demasiado espamento y ella con esas cosas, claro, no iba.
A Pablo lo conocía desde que iban al jardín, esa casita al fondo era su segundo hogar, tantas horas habían pasado jugando en el terreno de adelante, tantas charlas a luz de las estrellas en el techo de la casa, tantos años de amistad y compartir pensamientos.
Cuando estaban juntos era como si no existiera ese mundo extraño en el cual habían sido puestos, el que los miraba mal y les sospechaba injustamente.
Hacia una semana Pablo le había dado un beso en la mano derecha, con los labios calentitos y un poco húmedos, se había puesto colorado, y le había pedido perdón por todo, Mariana no entendía que era todo, ni porque estaba tan triste. Pablo la miro a los ojos y le juro que nunca más en la vida podría tener con alguien lo que ella le había dado, que habían nacido siendo uno para el otro, pero que si ahora lo eran se debía a los años de amistad, risas y juegos. Mariana sintió entonces como sus ojos se llenaban de lagrimas, siempre había creído que eran tontas ideas suyas, de tanto leer Mujercitas, creyéndose Jo y el su Lorie.
Tranquilamente podría haberlo puesto en el lugar de Darcy, y ser ella Lizzie, pero la verdad nunca creyó que podrían terminar juntos y felices.
Pablo dijo muchas cosas, sobre el amor, el mundo, la injusticia, el dolor y la tristeza, la miraba a los ojos y entre lagrimas le juraba que pasara lo que pasara en esta vida, siempre su corazón iba a ser de ella, que la amaba, que no podía evitar sentir una atracción magnética, que ella era la tierra y el su satélite atrapado en su orbita.
Se besaron, con amor, con la urgencia de los años reprimidos, y se recorrieron cada parte del cuerpo con la pasión de la confesión.
Mariana sacudió la cabeza, frente a la puerta marrón gastada con olor a lluvia de fin de semana de primavera, y golpeo la puerta. Una vez, despacio, dos. Los truenos de las nubes escondidas en la oscuridad del firmamento nocturno escondían su llamado casi silencioso pero desesperado.
Una ventana del costado se abrió un poco y un ojo lagañoso de noche sen vela, la observo arriba y abajo, se expandió completamente y la pupila se dilato, desapareciendo en un golpe.
Alguien movía cosas, hasta correr un pasador, le abrieron la puerta, apenas lo suficiente para que su cuerpo tembloroso de espasmos la atravesara.
En la oscuridad del comedor de la casa, la agarraron de la mano y la sentaron en un sillón, le dijeron muchas cosas que no entendió, o tal vez no quería entender. Escucho atenta, pero distante, todavía ahogándose en las cuadras que había corrido, se aprendió de memoria las instrucciones de cómo hacer las cosas, de que todo iba a ir bien y se iba a arreglar si se comportaba como siempre había jurado hacer, su convicción estaba en juego, su amor también.
Pablo le había dicho que si llegaba a pasar esto que no tuviera dudas de hacer lo que había decidido, que era la mejor forma de hacer las cosas, de asegurar el futuro, su futuro. Claro, pero era muy fácil para él decir eso cuando ella era la que tenia que hacerse cargo de todo, que tenia que bancarse toda esa mierda y tratar de sacar algo bueno, para que cuidarse, para que tantos años de amor, para que las promesas de la semana anterior si a la hora de vivir todo eso, de estar juntos, ella tenia que abrirse, seguir con las cosas como si fueran no se que.
Escucho toda la historieta, se levanto del sillón y fue a la puerta, espero que la destrabaran, y la mujer gorda la abrazo, le deseo suerte y le recordara que lo más importante era pensar en el futuro, en su futuro.
Mariana camino a paso rápido por la sombra, con una mano en el vientre con la otra acariciando las paredes de las casas, sacándola cuando una reja podía traerle un perro.
Todavía respiraba un poco agitado, y junto al repique de sus zapatitos contra las veredas eran lo único que se escuchaba en varias cuadras a la redonda, descontando, obviamente las sirenas a lo lejos.
Supuso que por eso aquel viejo de cara amargada había asomado a la ventana, dejando que el bailoteo de la luz inconstante de la tele le oscureciera los rasgos, la miraba, mal con la seguridad de quien confirma sus sospechas.
Mariana se paro y lo miro suplicante, el viejo cerró la ventana abruptamente, y estaba sola, otra vez sola.
Hacia dos días que estaba sola. Aunque vivía con sus padres, le habían dejado más que en claro que estaba sola desde que había confiado, equivocadamente, que los años traen sabiduría.
Pablo le había dicho que iba a estar siempre, pero no estaba, y le dolía, cada centímetro de su cuerpo se contraía en ese dolor. No estaba enojada con el, obviamente, era el simple hecho de que lo extrañaba y lo necesitaba, no era solo su pareja ahora, sino también su mejor amigo.
Volvió a la realidad con las luces de un auto, paso de largo, igualmente acelero la caminata, no debía estar ahí.
Al llegar a la otra esquina el mismo auto la esperaba, los dos hombres de bigote y mirada lasciva, la llamaron con la mano, su cuerpo instintivamente se volvió hacia atrás, los hombres bajaron y le preguntaron, ella respondió, con los ojos dilatados de terror. La tomaron por los brazos y la subieron al auto, manoseándola, se dejo llevar mientras las lágrimas le nublaban la vista, un solo pensamiento atravesó su cabeza mientras la encerraban en el amplio asiento trasero del cuidado falcon verde sin patente, al menos ahora, estaría con Pablo.
Diciembre 2009
Laura Zanahoria
Cuando Laura nació era como un zapallito, cuello largo, cabeza grande y toda colorada.
Mamá Estela y papá Eduardo la amaron desde el imborrable segundo en el cual fue puesta en sus brazos y se juraron darle todo lo que alguna vez necesitara ese pequeño milagro de la naturaleza.
Así Laura creció sabiendo que era especial, cuando todos los bebes venían de un repollo ella era, claramente, una cruza entre calabaza, zapallito y zanahoria.
Tenia los ojos verdes de mamá Estela y los dedos gorditos de papá Eduardo, las pecas del abuelo Esteban y la sonrisa de la abuela Rosa.
Laura zanahoria tomaba vitaminas cada mañana, tarde y noche, “los vegetales no pueden vivir con las raíces fuera de la tierra” le decían cuando se quejaba y al final tomaba esas pastillas que eran su pedacito de terreno en el mundo.
Le gustaba mucho pararse bajo la lluvia, con los pies descalzos en el barro, dejando que la masa viscosa se colara entre sus dedos. De cabeza a las nubes, cerraba los ojos y abría la boca, para llenarse de la frescura de la lluvia.
Mamá Estela se enojaba con Laura cuando hacia eso, y salía a correrla por el fondo de la casa rogándole que entrara, mil veces le había explicado a la nena que era una zanahoria demasiado grande para seguir con los pies en la tierra, y que por eso se enfermaba.
Fiebre, tos, vómitos, y malestar. Más pastillas y hasta un mes de reposo.
Laura zanahoria odiaba estar encerrada, extrañaba la luz del sol, la caricia del viento en su pelo y las lagrimas que le provocaba el atardecer.
Cuando empezó a ir a la escuela se dio cuenta que había muchas cosas que mamá Estela y papá Eduardo no le dejaban hacer. Mientras los otros nenes jugaban en gimnasia ella tenia que estudiar horas extras, pero cuando decía que ella también quería jugar le respondían que así iba a ser mejor alumna.
La verdad era que a Laura nunca le había costado la escuela y a medida que corría el tiempo las cosas le resultaban más extrañas.
Cuando comenzó a florecer la alejaron de los chicos, porque a los varones no les gustan las zanahorias y la iban a lastimar, por eso les tenía miedo.
Hasta que a los 16 años conoció en la biblioteca a Juan cara de papa, y enseguida se entendieron, dos vegetales como ellos a merced de los animales de la jungla. Solían refugiarse entre libros y cartas, ella escribía historias y Juan las dibujaba, haciendo real su mundo de zanahoria.
Un día escaparon a la playa, un lugar que nadie conocía, y dejaron sus raíces mezcladas en la tierra, por horas y horas, se dejaron regar por la lluvia.
Pasaron los días y Laura zanahoria empezó a preocuparse por Juan cara de papa que no iba a la escuela, ni a la biblioteca, hasta que una noche, mama Estela le explico entre lágrimas a Laura zanahoria, cabeza de zapallito y sonrisa de calabaza, que Juan cara de papa había vuelto a la tierra y estaba durmiendo entre los árboles.
Laura salio corriendo por la ventana, hasta ese lugar que nadie más conocía, se arrastro por el pasto llorando lagrimas naranjas y se acostó a dormir sobre aquel lecho compartido. Durmió toda la tarde y la noche, y la mañana, y se despertó con el sol en su plenitud quemándole la espalda.
Cuando quiso levantarse Laura zanahoria noto algo bajo su pecho, se corrió lentamente y pudo ver, allí donde la tierra acariciaba su ombligo, una pequeña hoja creciendo, de color naranja y con cara de papa.
25/XI/09
Mamá Estela y papá Eduardo la amaron desde el imborrable segundo en el cual fue puesta en sus brazos y se juraron darle todo lo que alguna vez necesitara ese pequeño milagro de la naturaleza.
Así Laura creció sabiendo que era especial, cuando todos los bebes venían de un repollo ella era, claramente, una cruza entre calabaza, zapallito y zanahoria.
Tenia los ojos verdes de mamá Estela y los dedos gorditos de papá Eduardo, las pecas del abuelo Esteban y la sonrisa de la abuela Rosa.
Laura zanahoria tomaba vitaminas cada mañana, tarde y noche, “los vegetales no pueden vivir con las raíces fuera de la tierra” le decían cuando se quejaba y al final tomaba esas pastillas que eran su pedacito de terreno en el mundo.
Le gustaba mucho pararse bajo la lluvia, con los pies descalzos en el barro, dejando que la masa viscosa se colara entre sus dedos. De cabeza a las nubes, cerraba los ojos y abría la boca, para llenarse de la frescura de la lluvia.
Mamá Estela se enojaba con Laura cuando hacia eso, y salía a correrla por el fondo de la casa rogándole que entrara, mil veces le había explicado a la nena que era una zanahoria demasiado grande para seguir con los pies en la tierra, y que por eso se enfermaba.
Fiebre, tos, vómitos, y malestar. Más pastillas y hasta un mes de reposo.
Laura zanahoria odiaba estar encerrada, extrañaba la luz del sol, la caricia del viento en su pelo y las lagrimas que le provocaba el atardecer.
Cuando empezó a ir a la escuela se dio cuenta que había muchas cosas que mamá Estela y papá Eduardo no le dejaban hacer. Mientras los otros nenes jugaban en gimnasia ella tenia que estudiar horas extras, pero cuando decía que ella también quería jugar le respondían que así iba a ser mejor alumna.
La verdad era que a Laura nunca le había costado la escuela y a medida que corría el tiempo las cosas le resultaban más extrañas.
Cuando comenzó a florecer la alejaron de los chicos, porque a los varones no les gustan las zanahorias y la iban a lastimar, por eso les tenía miedo.
Hasta que a los 16 años conoció en la biblioteca a Juan cara de papa, y enseguida se entendieron, dos vegetales como ellos a merced de los animales de la jungla. Solían refugiarse entre libros y cartas, ella escribía historias y Juan las dibujaba, haciendo real su mundo de zanahoria.
Un día escaparon a la playa, un lugar que nadie conocía, y dejaron sus raíces mezcladas en la tierra, por horas y horas, se dejaron regar por la lluvia.
Pasaron los días y Laura zanahoria empezó a preocuparse por Juan cara de papa que no iba a la escuela, ni a la biblioteca, hasta que una noche, mama Estela le explico entre lágrimas a Laura zanahoria, cabeza de zapallito y sonrisa de calabaza, que Juan cara de papa había vuelto a la tierra y estaba durmiendo entre los árboles.
Laura salio corriendo por la ventana, hasta ese lugar que nadie más conocía, se arrastro por el pasto llorando lagrimas naranjas y se acostó a dormir sobre aquel lecho compartido. Durmió toda la tarde y la noche, y la mañana, y se despertó con el sol en su plenitud quemándole la espalda.
Cuando quiso levantarse Laura zanahoria noto algo bajo su pecho, se corrió lentamente y pudo ver, allí donde la tierra acariciaba su ombligo, una pequeña hoja creciendo, de color naranja y con cara de papa.
25/XI/09
Siempre supe que no podria elegir...
Ojos grises tornasolados en esa mañana se acercaron a mi estrepitosamente, pidiéndome, no, ordenándome que siguiera ese polvo brillante azulado.
Eran dos hermosos círculos negros los que delineaban los matices de mar atormentado, de centro hacia afuera. De la negra oscuridad interna a la blanca claridad externa. Una caverna... eso era... la oscuridad flotante en el mar, sostenida por esos vínculos misteriosos de la naturaleza... era una caverna, flotando en el mar tormentoso atormentado del silencio acercándose a la luz blanca de las arenas de la sabiduría. Y la sabana de mi reflejo palideciéndolo.
Se me vino encima. Me sofoco con su aliento, y el choque de sus ojos con los míos me hizo pestañear frenéticamente por las cosquillas de sus pestañas volcándose a sus mejillas.
Al abrirse espacio el oxigeno entre nosotros, levante mis parpados viendo mi cara estallar mezclándose en colores, con el reflejo dividido por las olas, y moteado por la refractación de los rayos del recién amanecido.
Y el mar gris se volvió polvo de estrellas, desbordándome en ese horizonte donde mar y cielo, forman uno.
19/XI/09
Eran dos hermosos círculos negros los que delineaban los matices de mar atormentado, de centro hacia afuera. De la negra oscuridad interna a la blanca claridad externa. Una caverna... eso era... la oscuridad flotante en el mar, sostenida por esos vínculos misteriosos de la naturaleza... era una caverna, flotando en el mar tormentoso atormentado del silencio acercándose a la luz blanca de las arenas de la sabiduría. Y la sabana de mi reflejo palideciéndolo.
Se me vino encima. Me sofoco con su aliento, y el choque de sus ojos con los míos me hizo pestañear frenéticamente por las cosquillas de sus pestañas volcándose a sus mejillas.
Al abrirse espacio el oxigeno entre nosotros, levante mis parpados viendo mi cara estallar mezclándose en colores, con el reflejo dividido por las olas, y moteado por la refractación de los rayos del recién amanecido.
Y el mar gris se volvió polvo de estrellas, desbordándome en ese horizonte donde mar y cielo, forman uno.
19/XI/09
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