Con su dedo incide izquierdo dibujaba en el aire estelas de colores, los mares y piratas se recreaban en la atmosfera de su habitación violeta. Mirando al techo una noche descubrio que las paredes son algo mental, que las estrellas estan ahí si solo te relajas lo suficiente como para dejarlas llegar hasta vos, y que te guiñen un ojo y te sumerjan en su ritmico parpadeo de bolas ardientes de gas a miles de kilometros de este mundo, llevandote a algun lugar.
Es tan triste cuando las muñecas se añejan y se les sale la goma espuma entre las costuras, y los autitos pierden los ejes y las ruedas ruedan por debajo de lo importante, cuando te despertas una mañana y descubris que barbie es anorexica y se suicido a los pies de tu cama con el cuchillo de rambo que una tía lejana le regalo a tu hermanito, enfrentandote con la realidad irrebocable de la muerte. Aprendes que la guerra es mala, que si jugas a poli ladron queres ser el nene carrizo, los azules no son buenos.
Entonces te despertas esa mañana y el mundo sigue girando pero vos te quedaste estatico parado mirando la muñeca suicida y un mar de sangre plastica te hace cosquillas en la punta del dedo gordo del pie, nuevas sensaciones abundan en tu mente y las lagrimas te empañan la sonrisa infantil, hasta borrarla en una mueca arrugada.
Después de años de terapia seguis sin superar ese corte seco entre los universos, y seguis colgado de ningun lado o de todos, y sonreis cuando miras al techo y tus huesos se expanden con ruido a chapa, en el medio de tu frente se reflejan las estrellas fugaces de un tiempo que se fue de vos a otro portador, y esa muñeca que era más grande que vos es superada por varias cabezas.
En su vida tiene los ojos hinchados y un oso de peluche, y asi enfrenta las noches de pesadillas, recuerda cada mañana ese infito mundo de torturas que le mastican los lobulos de las orejas y le arañan el craneo, con esa resaca se enfrenta a la realidad real y se deja llevar por el mal de palabras melindrosas y que se le clavan en la piel como hierro ardiente. En el pasillo y la escalera su cuerpo golpea silenciosamente las paredes, tratando de sentir que algo es real, y amainar en silencio el dolor de la cabeza en algo fisico, escapando por la letra chica de una promesa nueva.
La mañana del aniversario número diez de la muerte autoinfligida de barbie se levanto con hambre. Dejo su oso calentito con olor a sueños, fue a la cocina, abrio un cajon, tomo y se llevo a la boca un cuchillo, mastico la hoja con el cuidado de no dejar un entrediente sin limpiar, y con los labios abiertos e hinchados se atraganto con las pequeñas particulas de filo, el calor de la sangre fresca le corrio por el estomago hasta salirse por las uñas de los pies. Volvio a su cama, miro al techo y vio algo unico, ese amanecer estaba plagado de estrellas.
A veces me quedo dormida en el oxigeno y simplemente me olvido de ser feliz.
Pero puedo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario